Los emperadores de Japón no superan sus problemas de salud
Akihito, de 74 años, y Michiko, de 73, deben reducir su agenda oficial y cambiar de estilo de vida
El Emperador, que fue sometido a un severo tratamiento de hormonas para combatir un cáncer de próstata hace cinco años, podría tener osteoporosis -pérdida de densidad ósea y aumento de la fragilidad de estos-, mientras que Michiko, sigue sufriendo constantes mareos y una hemorragia intestinal.
Después de analizar los resultados de los últimos chequeos médicos, Palacio está considerando hacer otras modificaciones en su estilo de vida para ralentizar la enfermedad ósea del emperador y aliviar los problemas de salud del matrimonio: dieta, ejercicio y descanso.
Akihito accedió al trono después de que su padre, el Emperador Hirohito, muriera en 1989 a los 87 años. En el futuro, le sucederá en el Trono del Crisantemo, el príncipe heredero Naruhito, de 48 años, quien está completamente de acuerdo en que sus padres deben de disponer de más tiempo para descansar.
Aunque la Constitución después de la Segunda Guerra Mundial le prohíbe desempeñar cualquier papel político, el Emperador es un hombre querido y respetado por sus conciudadanos.



































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