23 SEPTIEMBRE 2008
El Presidente de Francia, Nicol醩 Sarkozy, y su esposa, Carla Bruni, han demostrado c髆o puede llegar a cundir el tiempo o, en su caso, un viaje a Nueva York. Una visita en la que no ha faltado ning鷑 ingrediente: ocio, turismo y compromisos sociales y pol韙icos varios. La ciudad de los rascacielos se ha impregnado por unos d韆s del glamour parisino, gracias a la presencia de la pareja presidencial francesa, que tom la Gran Manzana deslumbrante para, entre otros asuntos, recibir un premio humanitario concedido a Sarkozy por la fundaci髇 de Elie Wiesel, Nobel de la Paz.
Por sus eminentes matrimonios, su belleza y carreras de 閤ito, Carla Bruni y Catherine Zeta-Jones son dos de las mujeres de las que m醩 se habla y escribe en el mundo. As que la prensa daba palmas al ver juntas a las damas conversando animadamente, y tal vez intercambiando alg鷑 que otro consejo acerca de la vida en el ojo p鷅lico, cuando se encontraron ambos matrimonios Douglas-Zeta-Jones y Sarkozy-Bruni en la fiesta en la que el Presidente galo recibi su premio humanitario.
Todos los ojos -no menos los de su esposo- se posaron en Carla, cuando ella se abri paso entre la multitud, envuelta como siempre en un halo de sofisticaci髇, luciendo un traje de gala azul el閏trico cortado al talle con una cinturilla de faux perlas. Una puesta en escena por la que fue proclamada por los medios de comunicaci髇 locales: la belle de la Gran Manzana. No se qued atr醩 en elogios, la actriz, que tambi閚 deslumbr con un vestido azul noche de seda con drapeado en la cintura y falda de volantes. Ambas damas rivalizaron en belleza y elegancia. Fue una de las citas angulares de su apretada agenda, pero su estancia ha dado mucho m醩 de s.
Tr韔 de damas comprometidas
Carla Bruni no s髄o se ha entablado amistad en su visita a Nueva York con estrellas de Hollywood, tambi閚 ha estrechado lazos (amistosos y profesionales) con una ya vieja amiga de la realeza. Y es que la Primera Dama ha aprovechado tambi閚 su estancia para unir fuerzas con la reina Rania de Jordania, y Wendy Murdoch, esposa del magnate de comunicaci髇 Rupert Murdoch, en la lucha contra la mortalidad de las parturientas, cuya tasa pretenden reducir en un 75 por ciento para el 2015. Una iniciativa que cuenta con la colaboraci髇 de la ONU.
Durante su estancia en Nueva York, la pareja presidencial no ha dejado deberes sin hacer: Sarkozy dio una conferencia en la ONU, en la que estuvo acompa馻do por su esposa; la pareja visit el museo Guggenheim y Carla, adem醩 el Metropolitan, y mientras Sarkozy almorzaba con el Secretario General de la ONU, Ban Ki Mun, Bruni hac韆 lo mismo con Laura Bush. Ni siquiera han pasado por alto sus tablas de ejercicios sin hacer. Los Sarkozy, grandes apasionados del deporte, salieron a hacer footing, acompa馻dos de sus guardaespaldas, a primera hora de la ma馻na por las calles de la Gran Manzana, demostrando estar en muy buena forma.