Máxima de Holanda, embarazada de seis meses, viajó a Nueva York la pasada semana en calidad de miembro del Comité Ejecutivo de los Asesores de las Naciones Unidas en materia de Sectores Financieros Inclusivos
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El secretario general de las Naciones Unidas, Bang Ki-Moon, estrecha la mano a la Princesa durante su encuentro en la sede de la ONU en Nueva York
23 ENERO 2007
La Princesa Máxima, que prepara en estos días la maleta para marcharse unos días de vacaciones con su familia a Lech (Austria), ha inaugurado el año con una agenda repleta de actos oficiales.
Después de haber viajado a Nueva York la pasada semana en calidad de miembro del Comité Ejecutivo de los Asesores de las Naciones Unidas en materia de Sectores Financieros Inclusivos, la futura Reina de los Países Bajos ofreció una conferencia el pasado 21 de enero con ocasión de la cena de inauguración celebrada por el Consejo de dirección del Banco Interamericano de Desarrollo en Ámsterdam.
El IADB es un banco que apoya proyectos de desarrollo regionales multilaterales, y que tiene como objetivo estimular el desarrollo económico y social en Latinomérica y en el Caribe.
La Princesa y los microcréditos
En su intervención, la princesa habló de su trabajo como asesora de la ONU, y dijo que los microcréditos no deben considerarse como una forma fácil y rápida de acabar con la pobreza en el mundo, sino como un catalizador para el crecimiento. Máxima de Holanda insistió en este apartado, añadiendo que los efectos de los microcréditos se optimizan cuando ya existe un abordaje integrado de desarrollo en todos los sectores: educación, salud, higiene, agua y vivienda.
La Princesa enfatizó también durante su discurso la importancia del papel que los gobiernos latinoamericanos en el desarrollo de un sector financiero eficaz.