Realeza y personalidades

Noticias

El primogénito del Príncipe de Gales está acostumbrado a recibir las miradas de admiración de las mujeres, pero la pequeña que le demostró devoción ayer era su prima segunda Margarita Armstrong-Jones
Pulse sobre la imagen para ver las ampliaciones de las fotos

La reina Isabel con la pequeña Margarita Armstrong-Jones, de cuatro años, hija del Vizconde de Linley

LOS WINDSOR, JUNTOS EN SANDRINGHAM POR NAVIDAD

El príncipe Harry y Kate Middleton fueron los grandes ausentes del tradicional servicio religioso

26 DICIEMBRE 2006
Como cada año con motivo de la Navidad, la reina Isabel II celebró ayer, en compañía de sus seres más queridos, los servicios religiosos de la Natividad, en la iglesia Santa María Magdalena de Sandringham, en Norfork. Una vez más, el centro de atención fue su nieto el príncipe Guillermo, uno de los miembros reales más aclamados por el público congregado a la salida del templo, pero también uno de los más populares entre los propios Windsor.

Guillermo y la elegancia de las damas, protagonistas
El primogénito del Príncipe de Gales está acostumbrado a recibir las miradas de admiración de las mujeres, pero la pequeña que le demostró devoción ayer era una fan muy cercana a él: su prima segunda Margarita Armstrong-Jones, de cuatro años, hija del Vizconde de Linley. La niña sólo tuvo ojos para el Príncipe cuando se dirigían al tradicional servicio de Navidad. La pequeña, que estaba encantada yendo de la mano del futuro Heredero, le miró fijamente y le pidió a él y a Peter Phillips, el hijo de la princesa Ana, que la columpiaran en el aire: "¡Otra vez, otra vez!", dijo riéndose. Los juegos fueron interrumpidos a su llegada a la iglesia, hasta después del oficio religioso de 45 minutos.

La imagen más paternal y tierna del príncipe Guillermo se produjo en ausencia de su novia, Kate Middleton, que no asistió al servicio por pasar la Navidad con su familia en Escocia. Kate ha dicho, según fuentes cercanas a la pareja, que lo apropiado es celebrar al lado de los suyos estas fechas tan señaladas, sobre todo después de haber perdido a sus abuelos. Aunque no ha hecho referencia alguna a cuándo se verán o si pasarán juntos algunos días de las Navidades, los medios de comunicación ingleses apuntan que el príncipe Guillermo y su novia podrían tener planes para pasar Fin de Año fuera de Gran Bretaña. Al parecer, el primogénito del Príncipe de Gales está pensando en recibir Año Nuevo en los Alpes Suizos y en dar una sorpresa a su novia. Las jóvenes admiradoras del nieto de la reina Isabel aprovecharon la ausencia de Kate en el tradicional servicio de Sandringham para colmar al Príncipe de muestras de cariño, como una joven de 23 años, que entre una multitud de cerca de 500 personas, se las arregló para llegar hasta el Príncipe y darle un beso en la mejilla. "Él saludaba a un maremágnum de personas. Yo le pregunté: '¿Puedo darle un beso?' y él dijo que sí".

El príncipe Harry, de guardia
Que el día 25 de diciembre es una fecha muy especial para la Familia Real inglesa se pone de manifiesto cada año cuando los Windsor, vestidos con sus mejores galas y acicalados por grandes y francas sonrisas, acuden todos juntos como una piña a los tradicionales oficios religiosos. No faltaron a su cita la reina Isabel con su marido, el Duque del Edimburgo, el príncipe Carlos y su esposa, la Duquesa de Cornualles; la princesa real Ana, el Duque del York, los Condes de Wessex, Peter y Zara Phillips, hijos de la princesa Ana; el esposo de la Princesa Real, Almirante Timothy Laurance, y las hijas del Duque de York, las princesas Beatriz y Eugenia. En esta ocasión, sin embargo, el príncipe Harry no se unió a la celebración por tener que prestar servicio como oficial del Ejército británico y pasó el día de Navidad en el barracón militar de Windsor.

El desfile de miembros reales fue acompañado por uno paralelo de vistosos sombreros. Y es que la elegancia de las damas reales fue otra de las notas dominantes del oficio religioso en Sandringham: Zara Phillips, que será condecorada por su abuela la reina Isabel con el título oficial de la orden del Imperio británico en reconocimiento a su exitosa carrera deportiva como jinete, acudió muy guapa con un abrigo gris y blanco con estampado de flores y un vistoso sombrero morado; la Reina, muy regia en tonos púrpuras; las princesas Beatriz y Eugenia eligieron conjuntos inspirados en los años cuarenta y tocados minis; la Duquesa de Cornualles hizo también una apuesta valiente en su puesta en escena y lució un tocado con estampado de leopardo adornado con plumas, y Sophie, la Condesa de Wessex, se decantó por uno más discreto adornado con un lazo.


  • Compartir esta noticia:
  • Añadir a del.icio.us
  • Añadir a marcadores de google
  • Añadir a menéame
  • Añadir a YahooMyWeb
  • Añadir a fresqui
  • buscar en Technorati
  • Agregar esta página a Mister Wong


¿Qué es esto?

Publicidad

Boletines y alertas

Tu e-mail :

Y además...

Los blogs más destacados

Recorrido musical

Alrededor del mundo

Lo más visto

Haga de Hola.com su página de inicio | Boletines y alertas | Publicidad: anúnciese aquí | Contacte con nosotros | Advertencia legal | Publicación digital controlada OJD

Otras ediciones: HELLO! Inglaterra | HELLO! Canada | HELLO! Rusia | HELLO! Grecia | ¡HOLA! México

© 2000-2006, HOLA S.A., Miguel Ángel, 1 – 28010 – Madrid (España) Sindicación de contenidos