Margarita de Dinamarca eligió el lugar donde quería hacerse la fotografía; la silla en la que sentarse -la misma que usa su padre Frederik IX en la pintura que cuelga en la pared como fondo del nuevo retrato- ... sin olvidarse de la herradura de oro y de rubíes rojos que le regaló su padre el mismo día en el que firmó la Constitución, en junio de 1953.
Las fotografías publicadas por la revista Billed Bladet se acompañan de un texto en el que, además, de contar la historia de una fotografía histórica, se hace referencia al buen comportamiento de Christian, que pesa mucho y que fue premiado durante la sesión con un poco de chocolate.
12 DICIEMBRE 2006
Nada más volver de su viaje por Australia y haciendo caso omiso de las críticas que se han vertido contra su madre por haber “obligado” a la princesa Mary a firmar un nuevo contrato nupcial, Federico, el Príncipe Heredero danés, se reunió en el palacio de Christianborg con la reina Margarita.
Al igual que lo hicieron sus antepasados cuando la Soberana era una niña y siguiendo una tradición que afecta por igual a todas las monarquías de Europa, Margarita de Dinamarca quiso fotografiarse junto al Heredero a la corona y el heredero del heredero, su nieto Christian, antes de que comenzaran las celebraciones navideñas.
Una cita para la que la Soberana había preparado hasta el más mínimo detalle intentando construir un nuevo puente entre el pasado y el futuro. Una puesta en escena tradicional en la que estaría presenta la memoria de sus antepasados, pero también esa parte artística y creativa que ha marcado la vida de esta singular Soberana.
Margarita de Dinamarca eligió el lugar donde quería hacerse la fotografía; la silla en la que sentarse -la misma que usa su padre Frederik IX en la pintura que cuelga en la pared como fondo del nuevo retrato- ... sin olvidarse de buscar entre sus broches la herradura de oro y de rubíes rojos que le regaló su padre el mismo día en el que firmó la Constitución, en junio de 1953.
La firma que la convirtió en Reina
Vestido con su uniforme de gala de la Marina, el Soberano aseguraba con su rúbrica que su hija primogénita llegara a ser reina de Dinamarca (el monarca moriría 19 años después, en 1972), tal y como se ve en el cuadro. Frederik IX, el Rey músico y también, el marinero, firmaba la nueva Constitución en el palacio de Christiansborg. La Ley que, por cierto, abrió el camino a la princesa Margarita –entonces, tenía tan sólo 13 años- para poder ser designada como heredera al trono ante la ausencia de hermanos varones.
Las fotografías publicadas por la revista Billed Bladet se acompañan de un texto en el que, además, de contar la historia de una fotografía histórica, se hace referencia al buen comportamiento de Christian, que pesa mucho y que fue premiado durante la sesión con un poco de chocolate –no olvidemos el banquete que se pegó con su tarta de cumpleaños- y algo de fruta para mantenerle entretenido. También, a la felicidad de la Reina, que no pudo ocultar el papel de madre y abuela, durante la sesión fotográfica.