La princesa Máxima de Holanda, que vestía un conjunto de esquí en tonos morados, posaba así de cariñosa con su hija pequeña Alexia
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Los Príncipes de Holanda posan junto a sus hijas y dos divertidos muñecos de nieve en un entrañable retrato familiar
26 FEBRERO 2006
El príncipe Guillermo de Holanda, su esposa, la princesa Máxima, y sus dos hijas, Alexia y Catharina AmAlia, disfrutan de unos agradables días de descanso esquiando en los Alpes austriacos. La Familia Real holandesa posó ante un buen número de fotógrafos para un entrañable retrato junto a dos simpáticos muñecos de nieve. Los Príncipes de Orange dedicaron numerosos mimos y carantoñas a sus pequeñas, mientras jugaban en la nieve de la estación de esquí, vestidos con ropa de abrigo. La princesa Máxima llevaba un favorecedor conjunto en tonos morados y el príncipe Guillermo un mono de esquiar en rojo y gris.
Catharina Amalia, de tres años, y Alexia, de ocho meses, se deslizaron con su trineo por la estación de Lechn, para su deleite y diversión. Las pequeñas lucieron para la ocasión abrigos y gorros para protegerse de las frías temperaturas.
Hace tan sólo unos días se pudo ver a Guillermo y Máxima de Holanda en Turín, donde asistieron a la inauguración de los Juegos Olímpicos de Invierno y donde presenciaron varios encuentros deportivos en los que participaban miembros de la selección holandesa. Así la familia aplaudió con entusiasmo a su compatriota, Ireen Wust, de 19 años, cuando se hizo con la medalla de oro en la carrera de 3.000 metros.