Los futuros Reyes de Dinamarca atravesaron el patio del palacio de Fredensborg llevando a su hijo en una canastilla de paseo –cada uno de un asa-.
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Fue ésta la primera salida de la familia desde que el bebé llegara al mundo el pasado 15 de octubre y no desperdiciaron los ciudadanos y turistas la oportunidad de verles actuar como padres mientras éstos, ajenos al mundo, se dirigían a la casa de la Reina.

3 NOVIEMBRE 2005
Dos semanas después de haber dado a luz a su primogénito, la princesa Mary y su esposo, el príncipe Federico, visitaron a la Reina Margarita para comer con ella en palacio el pasado domingo. Los futuros Reyes de Dinamarca atravesaron el patio del palacio de Fredensborg llevando a su hijo en una canastilla de paseo –cada uno de un asa-. Sin poder ocultar la emoción y el orgullo que para ellos supone el haber sido padres, no dejaron de charlar durante el corto trayecto y fueron incontables las veces que bajaron la cabeza preocupados por si el pequeño estaba bien, cómodo y calentito.
Fue ésta la primera salida de la familia desde que el bebé llegara al mundo el pasado 15 de octubre y no desperdiciaron los ciudadanos y turistas la oportunidad de verles actuar como padres mientras éstos, ajenos al mundo, se dirigían a la casa de la Reina. La princesa Mary, que describió la experiencia de haber sido madre nada más salir del hospital con un “no hay palabras para describir lo feliz que soy. Fue duro, claro, pero, ser madre es lo más maravilloso del mundo”, retomará también esta misma semana sus responsabilidades como Princesa Heredera cuando el próximo domingo asista a un concierto de música clásica en honor a la reina Ingrid. Cinco años después de su muerte, la Familia Real danesa se prepara para rendir de nuevo honores a una Soberana muy difícil de olvidar.
Una nurse del Ayuntamiento
Se espera además, en los próximos días, que la Casa real anuncie la fecha en la que el primogénito de los herederos será bautizado. Una celebración en la que además se dará a conocer su nombre y si la elección de éste se ha hecho en base a la tradición o, por el contrario, se le ha impuesto –sin dejar de ser consecuentes con la historia de la nación- un nombre más acorde con los tiempos.
Añadir por último que la princesa Mary y el Príncipe Federico, aunque cuentan con una niñera privada, aceptaron la visita de una de las “nurses” del Ayuntamiento de Copenhague. Es costumbre en Dinamarca que los recién nacidos reciban en su domicilio la visita de una especialista cuya función es pesar, medir, comprobar el desarrollo del bebé y aconsejar sobre la mejor dieta a seguir, según el caso.
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