Coincidiendo con la puesta en escena de las celebraciones organizadas para conmemorar los 200 años de la victoria de Trafalgar, los rotativos recuperan, una vez más, la memoria de la princesa Diana y los últimos pasos dados por su hijo el príncipe Guillermo.
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Según The Sun, la Familia Real británica obligó a la princesa Diana de Gales a que Harry fuera sometido a un test de ADN para probar que éste era realmente hijo del príncipe Carlos.
29 JUNIO 2005
Ocho años después de la muerte de la princesa Diana, el mundo vuelve a poner sus ojos en el reino de Gran Bretaña para seguir de cerca las últimas noticias de la familia Windsor.
Así, y coincidiendo con la puesta en escena de las celebraciones organizadas para conmemorar los 200 años de la victoria de Trafalgar –la batalla que acabó con el imperio naval español-, a la que asistieron, entre otras personalidades, la Reina, el príncipe Felipe, Carlos de Inglaterra y la duquesa de Cornualles, los rotativos recuperan, una vez más, la memoria de la princesa Diana y los últimos pasos dados por su hijo el príncipe Guillermo .
No obstante, y a pesar del inmenso revuelo que “the Sun” ha levantado en Inglaterra con la publicación por entregas de algunos de los capítulos más interesantes del último libro escrito por Simone Simona, la astróloga de Diana, sobre la vida de la Princesa, la Familia Real asistió, impasible, el pasado martes a la parada naval con la que festejaron el inicio de la supremacía de Inglaterra en todos los mares del mundo convocando un impresionante despliegue de buques internacionales.
El test de ADN del príncipe Harry
El periódico “the Sun” ha revelado, también, estos últimos días –además de la aventura de Diana con John Kennedy y de su horrible experiencia con la cocaína- cómo la familia real británica obligó a la princesa Diana de Gales a que Harry, su segundo hijo, fuera sometido a un test de ADN para probar que éste era realmente hijo del príncipe Carlos y no de su amante, el mayor James Hewitt.
Asimismo, los rotativos británicos han hecho especial hincapié en la información de que el Príncipe Guillermo, de 23 años, y su novia, Kate Middleton, de 22, tras graduarse ambos la pasada semana en la Universidad de Saint Andrews, planean vivir juntos en Londres.