La princesa Victoria ha cautivado durante su visita oficial de 3 días a Turquía.
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“No renunciaré a esta posición. Nací para servir a Suecia y trato de hacerlo lo mejor que sé”, confesó la Princesa al periódico turco Milliyet.

16 JUNIO 2005
Como si se tratara de una verdadera estrella de rock, la princesa Victoria llegó a despertar un ataque de histeria colectiva en su visita oficial de 3 días a Turquía. Las mismas escenas de entusiasmo se repitieron en cada una de sus paradas en las ciudades de Ankara y Estambul, donde en ésta última visitó la Mezquita Azul. Todo el mundo quería ver a la Princesa, así que la Heredera sueca estuvo permanente rodeada de una nube de 50 fotógrafos y otros tantos periodistas. “Es Princesa, joven, inteligente, sexy... y soltera”, suspiraba uno de los reporteros gráficos.
La princesa Victoria no ha parado ni un momento durante su estancia en la república turca. Cuando no se encontraba en uno de los numerosos actos previstos para estos días en su apretada agenda, estaba atendiendo amablemente a la prensa. La Princesa no tuvo inconveniente en responder a todas las preguntas que le hacían los periodistas, ni siquiera a aquellas más comprometidas. No vaciló al contestar que la corona prevalecería sobre el corazón si algún día se viera obligada a escoger: “No renunciaré a esta posición. Nací para servir a Suecia y trato de hacerlo lo mejor que sé”, confesó al periódico turco Milliyet.
"No renunciaré al trono por amor"
La Heredera sale con Daniel Westling, propietario de un gimnasio, desde hace casi 4 años, pero su relación no parece ser totalmente del agrado del rey Carlos Gustavo, como indica el hecho de que no haya podido asistir a las últimas celebraciones oficiales en Sofiero, ni el año pasado al cumpleaños de la Princesa. Sin embargo, a diferencia del soberano sueco y a tenor de las últimas encuestas de opinión, los suecos no tienen nada en contra de que la princesa Victoria se case con Daniel. Mera anécdota pues, de todas formas, la futura Reina de Suecia no podrá casarse hasta que el Gobierno y su padre, el Rey, acepten a su prometido. Beneplácito que, al parecer, la Princesa podría estar esperando de ambas instancias. “Cualquiera debería poder casarse con la persona que ama, aunque sea Princesa”, confesó.
Por lo pronto, el enlace no se presenta a corto plazo: “Ahora mismo no hay planes de boda, pero sí me casaré algún día. Ir sola por la vida sería muy triste. Me gustaría contraer matrimonio con alguien a quien el pueblo sueco quisiera también. Para mí lo más importante es que sea divertido, que tenga sentido del humor y que esté siempre dispuesto sonreír y a reírse a carcajadas”.
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