La Familia Real monegasca y el personal de la Casa Real observarán un luto de tres meses, que finalizará el próximo 6 de julio, mientras se ha establecido para el Principado un luto oficial de un mes, hasta el próximo 6 de mayo.
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La primera misa por el soberano, cuyos restos mortales fueron trasladados desde el hospital al Palacio, se celebró anoche en la capilla palaciega en presencia de sus tres hijos y familiares más directos, quienes le velarán hasta el próximo lunes.

7 ABRIL 2005
Los solemnes funerales por el príncipe Raniero se celebrarán el próximo 15 de abril en la catedral San Nicolás del Principado, según fuentes próximas al Palacio. Inmediatamente después se procederá a la inhumación del soberano en una tumba al lado de la de su esposa, la princesa Grace, en el mismo templo. Era una de sus últimas voluntades y será respetada.
Se espera que la mayoría de las Familias Reales europeas, entre ellas la española, según hizo saber el rey don Juan Carlos, y varios Jefes de Estado y Gobierno den su último adiós al Príncipe de Mónaco. Hasta ese día, las banderas permanecerán a media asta; el casino, cerrado; algunos encuentros deportivos serán suspendidos, y las iglesias monegascas serán escenario de rezos por el descanso del príncipe Raniero.
Tres meses de luto familiar
La primera misa por el soberano, cuyos restos mortales fueron trasladados desde el hospital al Palacio, se celebró anoche en la capilla palaciega en presencia de sus tres hijos y familiares más directos, quienes le velarán hasta el próximo lunes. A partir de entonces, hasta el miércoles, el cuerpo sin vida del Príncipe será expuesto en la capilla de Palacio a los súbditos monegascos y residentes. "La tradición establece que el cuerpo del Príncipe permanezca varios días en su residencia y luego sea trasladado a la capilla de Palacio, para que los monegascos puedan venir a rendirle su último homenaje", declaró monseñor Bernard Barsi, arzobispo de Mónaco.
En parte debido a la tradición del Principado –los funerales se celebran entre siete y nueve días después de la muerte del soberano-, en parte a la coincidencia con las honras fúnebres del papa Juan Pablo II y con la boda del príncipe Carlos y su prometida, se ha retrasado la apertura de la capilla ardiente. Dos días antes del funeral tendrá lugar una misa privada para la familia en la capilla del Palacio de Mónaco, sede presidencial.
La Familia Real monegasca y el personal de la Casa Real observarán un luto de tres meses, que finalizará el próximo 6 de julio, mientras se ha establecido un luto oficial de un mes, hasta el próximo 6 de mayo. El príncipe Alberto, que no asistirá a los funerales del papa Juan Pablo II previstos para este viernes en Roma, debido a la muerte de su padre, Rainiero III, es ya, desde el fallecimiento de su progenitor, soberano del Principado de Mónaco. En su honor, el diminuto país cambió ayer su fiesta nacional del 19 de noviembre, día de San Raniero, por el 15 de noviembre, onomástica de San Alberto Magno. Su entronación, sin embargo, no tendrá lugar hasta que el luto familiar haya concluido.
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