Raniero de Mónaco asistió junto a sus hijos Alberto y Estefanía a la apertura del Festival de Circo de Montecarlo el pasado mes de enero
Pinche sobre la imagen para ver las ampliaciones de las fotografías
El Príncipe se emocionó y no pudo contener las lágrimas ante el cariñoso aplauso que le dedicaron los monegascos en una de sus últimas apariciones públicas, con motivo del Festival de Circo de Montecarlo
22 MARZO 2005
Raniero, el monarca reinante más longevo de Europa y cabeza de la dinastía Grimaldi con 700 años de antigüedad, continúa ingresado en el servicio de reanimación del Centro Cardio-Torácico de Montercarlo, donde permanecía desde el pasado día 7 de marzo, y se encuentra en estado estacionario.
Sus tres hijos, Carolina, Estefanía y Alberto acudieron de inmediato al lado de su padre, tras agravarse su estado de salud. La mayor de los Grimaldi viajó de urgencia desde París, mientras que su hermano lo hizo desde Italia, donde se encontraba de vacaciones.
El mundo se alarmó ante el escueto comunicado que fue difundido por su gabinete: “Tras varios días de recibir tratamiento que se reflejaron en una neta mejoría, una recaída infecciosa pulmonar ha obligado a trasladar al Soberano al servicio de reanimación del Centro”.
Aquejado de graves problemas de salud –desde que fuera operado por primera vez del corazón en 1994, su decaimiento ha sido progresivo- ; y de un cierto cansancio -el peso de la edad, la soledad, la impotencia de no poder eliminar las desavenencias entre Carolina y Estefanía, y la soltería de su primogénito-, Raniero de Mónaco, el incansable “león”, parece dispuesto a dejarse vencer por la enfermedad.
Los monegascos preocupados por su salud
La salud del soberano de Mónaco, el Príncipe Raniero III, -que subió al trono el 9 de mayo de 1949 tras la muerte de su abuelo, el Príncipe Luis II, después de que su madre, la princesa Carlota, renunciara a los derechos al trono en favor suyo- preocupa enormemente a los monegascos quienes, además de empezar a temerse lo peor, viven pendiente de las noticias del Centro Cardiotorácico de Montecarlo, donde Raniero ha sido ingresado en reanimación, después de varias semanas de hospitalización. Una hospitalización que nada tuvo que ver con las rutinarias de los últimos años inscritas en su mayoría en el marco de las revisiones periódicas prescriptos por sus médicos, el cirujano Vicent Dor y el cardiólogo Jean-Joseph Pastor.
Quinta hospitalización en poco más de un año
Aunque desde 1999 , Raniero ha superado un aneurisma (dilatación de la aorta), una extirpación «parcial» de pulmón (febrero del año 2000) un neumotórax, -acumulación de aire en la cavidad pleural que, de no ser tratado a tiempo, puede producir el colapso total del pulmón-, la implantación de dos tubos de drenaje en la caja torácica, etc; han sido los ingresos de estos últimos meses – el príncipe ha hecho frente a una sucesión de problemas coronarios, infecciones broncopulmonares, y fatiga general- los que han terminado por minar sus fuerzas.
La mejor publicidad para el Principado
Raniero, decano de los monarcas en ejercicio, es una de las grandes figuras contemporáneas y su País un lugar al que nadie deja de dirigir la vista para seguir al detalle la vida de los Grimaldi. “Mi familia, mis hijos y yo mismo, somos la mejor publicidad para el principado. En todo caso, lo deseo sinceramente y quiero que continúe... Los acontecimientos felices o desgraciados que vive nuestra familia son compartidos por todos: es hermoso y estimulante”, comentaba Rainiero en una de las últimas entrevistas concedidas en Mónaco.
La vida del hombre que hizo grande Mónaco
Los momentos más felices de su vida
Las imágenes más emotivas de su álbum personal comentadas por él mismo