La princesa Máxima de Holanda elige ropa para su hija, la princesa Amalia, en una tienda en Nairobi en la que se venden prendas hechas por las mujeres beneficiarias del sistema de microcréditos.
Pinche sobre la imagen para ver las ampliaciones de las fotografías
Máxima, aunque en ocasiones se sintió cansada a causa de su embarazo, realizó una intensa actividad durante su viaje.
3 MARZO 2005
A pesar de lo avanzado de su embarazo, la princesa Máxima de los Países Bajos realizó un agotador viaje por Uganda y Kenia como representante de Naciones Unidas para el programa de microcréditos (eficaz ayuda a las mujeres del Tercer Mundo para que monten pequeñas empresas familiares de artesanía, ropa,...). Hubo, eso sí, momentos en los que el cansancio asomaba a su cara, pero Máxima consiguió sacar adelante el intenso programa de actos y visitas en ambos países.
Al final, la esposa del príncipe Guillermo de Holanda tuvo incluso tiempo para comprar en Nairobi ropa para su hija, la princesa Amalia, ropa que, obviamente, adquirió en una tienda que se dedica a vender las prendas que elaboran las mujeres beneficiarias del sistema de microcréditos.