Liechtenstein: un país casi de cuento
Un país casi de cuento
Entre Suiza y Austria, este pequeño territorio vivió atribuladas aventuras, hasta constituirse, después de la Primera Guerra Mundial, en país independiente. Antes, pasó por distintos estatutos: en 1806 se adhirió a la Confederación del Rhin y fue declarado un Estado soerano y autónomo. En 1842, Alois II se convirtió en el primer príncipe de la historia familiar en poner los pies sobre este principado.
Una vez nombrado, y marcado en los mapas como país, con Vaduz por capital, Lietchtenstein creció económicamente gracias, en parte, a la estabilidad conseguida por su soberano, Francisco José II, padre de Hans-Adams, y el estilo personal marcado por su esposa, la condesa Georgina de Wiczek. Su matrimonio constituye una de las grandes historias de amor de las monarquías europeas. Cuando ella murió, él no pudo resistir más de veinticinco días con vida.
Su legado pasó a su hijo primogénito, Hans Adams, que ha trabajado con mayor o menor acierto, según simpatizantes y detractores, por seguir la ruta marcada por sus antecesores.



































Reino Unido
Canada
Rusia
Grecia
México
Brasil
Argentina