Los jardines del palacio de Fredensborg servirán de marco para el banquete nupcial
El castillo de Fredensborg, que siempre ha sido sede de grandes acontecimientos en la vida de la Familia Real danesa, tiene los jardines más grandes de Dinamarca y su nombre significa literalmente, el Castillo de la Paz. Su historia arranca en el siglo XVII, en plena guerra de los Treinta Años con Suecia. Entonces, concretamente en el año 1678, la zona de alrededor de Fredensborg fue comprada por Christian V, gran aficionado a la caza y artífice, pues, de que los caminos de la zona se adaptaran a la cetrería. Pero fue Federico IV, que llevó el barroco europeo a los jardines daneses tras sus viajes por Italia y Francia, quien puso la primera piedra del castillo actual, al que se llamó Fredensborg al final de la Gran Guerra Nórdica.
En este palacio suelen organizarse las grandes celebraciones de la Familia Real -bodas de plata, cumpleaños...-. Asimismo, aquí se recibe a los Jefes de Estado de otros países y se entregan a los embajadores extranjeros sus credenciales. Una curiosidad: tradicionalmente en las visitas de Estado, el visitante escribe su nombre con un diamante sobre uno de los cristales del Palacio.
Con forma de estrella
Fredensborg está ubicado en el marco de un hermoso paisaje, el lago Esrum, en Sealand, y forma la naturaleza de su jardín una preciosa estrella que puede ser vista sólo desde el cielo. Dentro de ella, el Valle del Noruego, las casas del té, las esculturas de la casa del capitán, etc. Una maravillosa obra llevada a cabo en el año1760 y cuyo valor puede apreciarse hoy todavía en sus largas avenidas de hayas y en la profunda perspectiva del conjunto arquitectónico. Y también uno de los motivos más copiados de los jardines barrocos del Versalles de Luis XIV... Y todo ello regado de esculturas nórdicas -en su mayor parte de J. Wiedewelt, uno de los mayores exponentes del neoclasicismo en el Norte de Europa- en representación del mundo -algo inusual para aquella época- de los campesinos y pescadores del norte de Dinamarca, del reino de Noruega y de las Islas Feroe.
Pero no acabarían ahí las reformas del jardín. De hecho, a mediados del XIX, sufrieron éstos de nuevo parcialmente una nueva remodelación y fueron convertidos al estilo inglés romántico, o de la naturaleza inspirada... Cien años después, se mantienen exactamente igual, aunque la casa principal, o castillo, ha sido restaurado y acondicionado para que lo habiten el Príncipe heredero del reino de Dinamarca y su futura esposa, Mary Donaldson. El nuevo hogar, que mide 1150 metros cuadrados, se ha decorado fundamentalmente con los muebles del apartamento de Federico en Amalienbrog.



































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