Durante la celebración de los Juegos, doña Letizia se mostró así de cariñosa con su esposo
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El Príncipe organizó un romántico desayuno en su barco durante un paseo por Corinto
30 AGOSTO 2004
Con la llegada de los príncipes herederos de España y Dinamarca a Grecia para disfrutar de las últimas jornadas de los Juegos Olímpicos, Atenas se convirtió también en el lugar de cita para las románticas parejas de príncipes recién casados.
Aunque participaron como dos espectadores más de los encuentros deportivos y ofrecieron una recepción a los atletas daneses que compitieron en los Juegos, Federico y su esposa Mary Donaldson, disfrutó también de unas cortas vacaciones durante su visita olímpica.
De hecho, el pasado viernes volaron de Atenas a la Valetta, capital de Malta, para embarcar en el Dannebrog. Los Príncipes hicieron un crucero durante el fin de semana por el Mediterráneo y se perdieron la primera medalla de oro de Dinamarca en remo.
Amanecer en Corinto
El barco iba cargado de romanticismo cuando, poco después del amanecer,
atravesaron el imponente canal de Corinto, a apenas cuatro horas de Atenas. Sobre la cubierta, Federico y Mary disfrutaron de los primeros rayos de sol y de la impresionante vista de los casi cien metros de altura de pared rocosa
que flanquea los seis kilómetros del canal.
El Príncipe, que se encargó de organizar personalmente el viaje, pidió que se hiciera coincidir el paso por el canal con el amanecer para sorprender a su esposa con un romántico desayuno.
La princesa Mary mostró mucho interés en felicitar a los deportistas de su país de adopción. La futura reina que tuvo que renunciar su nacionalidad australiana cuando se convirtió en princesa, no ocultó sin embargo su alegría al descubrir en qué buen lugar quedaron situados sus antiguos compatriotas. “Australia siempre me resultará muy próxima”, dijo.
Completamente enamorada
Tres meses después de haber contraído matrimonio, la princesa doña Letizia nos regaló durante su estancia en Atenas unas imágenes en las que aparece, por primera vez, junto al príncipe Felipe acariciándole en la cara, apoyándose en su hombro, abrazándole discretamente... Las fotografías que ilustran este reportaje son una prueba evidente de lo que en verdad siente por su esposo. Su familia y sus verdaderos amigos lo saben desde el primer momento. Doña Letizia se ha casado por amor y lo ha hecho con una persona, Felipe de Borbón, que, además, es príncipe... Para el resto del mundo, y por si quedara alguna duda, la otra doña Letizia ha quedado, finalmente descubierta: una mujer completamente enamorada.
No son imágenes posadas. Son instantáneas tomadas desde lejos a dos enamorados que han viajado a Atenas para vivir las últimas jornadas deportivas de los Juegos Olímpicos.
Los príncipes herederos fieles seguidores de sus selecciones en Atenas