Carlos de Inglaterra y Camilla Parker-Bowles han vuelto, por tercer año consecutivo, a los Juegos de Montaña de Mey
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Carlos de Inglaterra y Camilla Parker-Bowles ya estuvieron el año pasado y disfrutaron de la competición deportiva y del cariño del público congregado
8 AGOSTO 2004
Durante cincuenta años veraneó la Reina Madre en el castillo de Mey, en la localidad de las Altas Tierras escocesas de Caithness. Desde su muerte, Carlos de Inglaterra no ha querido olvidar la fidelidad y cariño con que su abuela se entregaba a estas tierras, ni la respuesta siempre amable de los habitantes de la región. Así es que desde hace tres años, y siempre acompañado por su eterna novia, Camilla Parker-Bowles, el Príncipe Heredero del Reino Unido no se olvida de incluir en su agenda una visita al castillo y una visita a los Juegos de Montaña que se celebran en los primeros días de agosto.
Tradición y deporte en lo profundo de Escocia
No se puede olvidar que en la alborada de los tiempos, cuando nacieron los Juegos Olímpicos en la antigua Grecia, sólo en otra parte del planeta se producían encuentros deportivos de tanto renombre y alta participación: los juegos celtas de Irlanda y Escocia. Aún hoy, irlandeses, escoceses y galeses se reúnen para seguir conservando unos juegos cargados de tradición y folclore. Con las más variopintas pruebas, muy ligadas a la tierra y sus ciclos, los deportistas hacen alarde de fuerza y coraje. No falta en la cita, demostración de bailes escoceses (que precisan una notoria fortaleza física). Y Carlos de Inglaterra asiste entusiasmado, tal vez recordando su infancia y estos mismos juegos disfrutados junto a su querida abuela, a la evolución de las pruebas.
Es en Escocia donde el Príncipe de Gales y Camilla Parker-Bowles reciben más muestras de cariño. Sobre todo, cuando les ven disfrutar, reír abiertamente y observar relajadamente unas fiestas tan ligadas a la cultura del lugar.