10 MAYO 2004
Mary Donaldson abrió su corazón públicamente por primera vez a una de las mejores periodistas danesas, Anne Wolden-Raethinge, en una serie de siete sesiones que sumaron un total de 25 horas, y se publicarán en el rotativo danés Politiken. La cronista real danesa durante más de treinta años, afirmó que Mary es un regalo para el pueblo danés con una gran personalidad, y que será una gran reina en su momento. Añadió además que su danés es cada día más fluido.
El romance, que este viernes culminará en boda, convertirá en reina de Dinamarca a la mujer que ha cautivado los corazones de los daneses. Mientras tanto, todos ellos se han conformado con el resumen que Mary ha hecho sobre su historia de amor y los secretos que rodearon a esta durante catorce meses.
Durante los Juegos Olímpicos
Federico, el heredero de la corona más antigua del mundo, y Mary se conocieron el 16 de septiembre de 2000, en Sydney, durante los Juegos Olímpicos. Según ella, comenzaron a hablar y ya no pararon. Después de esa noche volvieron a verse, ya que el Príncipe estuvo varios meses viajando por Australia, pero su abuela enfermó y tuvo que regresar a Dinamarca, donde se quedó durante un largo periodo, en el que no perdieron el contacto. Intercambiaron cartas, llamadas de teléfono, fotos y discos, como del grupo Powderfinger, el favorito de Mary.
Sin embargo, la distancia era demasiado y Federico regresó a Australia en 2001, momento en el que la prensa danesa les descubrió y destapó el romance por primera vez.
Fue entonces cuando decidieron que la relación iba en serio, por lo que Mary abandonó su puesto de trabajo como publicitaria en Sydney y se trasladó a París, a una hora de vuelo de Copenague, donde ejerció de agente inmobiliario. Allí intentaba pasar inadvertida y acudía los fines de semana al Castillo de Amalienborg, el palacio de la familia real en Copenague. Pero el intenso escrutinio al que le tenía sometida la prensa le hizo decidirse.
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