La segunda tarde de desfiles de la Pasarela Gaudí Novias 2007 contó al final
de su tarde con cuatro presentaciones que nada tenían que ver unas con
otras. Una variedad de estilos que deja patente que, en cuanto a diseños
nupciales, hay para todos los gustos.
María Lluïsa Rabell
Sus diseños rompen con líneas clásicas y se presentan desestructurados y con
la asimetría como premisa fundamental. La combinación de tejidos y la
superposición de prendas son constantes en su pase, en el que, además,
predominan los diseños en dos piezas. Especial mención requieren sus camisas
y cárdigans de encaje, que dan un toque ‘vintage’ a sus creaciones, y sus
canesús superpuestos de los que nacen largas capas que se convierten en la
cola del vestido. Y, a diferencia de anteriores diseñadores, María Lluïsa
Rabell propone para 2008 los botones como adornos. Éstos, por ejemplo, se
muestran en la pechera como parte esencial del diseño.
Javier Arnaiz
En 2003, Javier (Cardenal) Arnaiz creaba esta firma, y, desde entonces, a
apostado por diseños de ceremonia destinados a un hombre atrevido, moderno y
que apuesta por los detalles. En esta colección para 2008, se decanta por
trajes de chaqueta corta, que se muestra ligeramente por encima de la
cadera, a juego con chaleco, y pantalones estrechos. Negro, gris, burdeos y
cobre son sus colores principales; éstos se presentan lisos, con rayas o en
acabado tornasolado. La nota de contraste la ponen las camisas, corbatas y
pajaritas que se muestran en vivas tonalidades e incluso con estampados
geométricos. Y el toque ‘fashion’ lo ponen los botones joya.
Ana Torres
Hace unas semanas, la diseñadora Ana Torres presentaba en Madrid sus
creaciones para las novias de 2008, en la que destacaban vestidos de líneas
muy femeninas y detalles románticos. Era su primera incursión en el diseño
nupcial. Ahora, en esta pasarela, ha querido ampliar esta colección, en este
caso, con diseños todos ellos cortos, y con sus propuestas de trajes de
fiesta y ceremonia, a los que debe su fama. En general, se decanta por
líneas entalladas, faldas con amplias aberturas y pronunciados escotes. Y,
en un afán de innovar, juega con estampados y colores.
Cymbeline
‘Deconstrucción’. Así se podía denominar el pase de la firma Cymbeline, con
el que se cerró este segundo día de desfiles. Para mostrar su colección de
2008, trasladó su presentación al bellísimo ‘Pueblo Español’, en el que,
entre edificios a escala de grandes monumentos de España, quiso deslumbrar
con una colección muy rompedora en la que los corsés, los volantes y las
faldas de amplios volúmenes son una constante. Y, a pesar de algún que otro
percance, esta firma supo dejar boquiabiertos a todos los presentes con su
atrevido estilo, muy diferente al resto de propuestas vistas en Gaudí.