La modelo Ana Beatriz Barros, para Pepe Botella, colección 2008.
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Primavera, verano, otoño e invierno. Pero “¿cuál de ellas es la estación de
amor?” Ésta es la pregunta que, tras ver su colección para 2008, nos lanzaba Lucía
Botella, creadora de la firma Pepe Botella e hija de su fundador de la
misma.
Sus nuevas propuestas se dividen en cuatro líneas diferenciadas, en relación
a estas épocas del año. Así nos encontramos con un ‘invierno’ representado
en vestidos muy blancos, con detalles en piel y complementos en gris; así
como modelos en lana. Por su parte, el ‘otoño’ se materializa en tonos
tostados y modelos en dupion plisado, y el verano, con creaciones muy
volátiles, femeninas y sensuales, algunas de los cuales recordaban a la
Grecia más clásica. Por último, la primavera se vuelve romántica, sobre todo
por la proliferación de adornos florales.
“Fue idea mía dividir la colección en estas cuatro estaciones, lo que
aportaba cuatro estilos diferentes. No nos gusta marcar un único estilo
definido, ya que damos la opción de que cada novia, según su personalidad,
pueda elegir qué tipo de vestido es el que más le gusta”, nos comentó Lucía
Botella. Para conseguirlo, se recurre a un amplio abanico de materiales,
entre los que se encuentran el encaje, la gasa de seda, los brocados y las
lanas.
Puesta en escena de lujo
Al igual que Victorio & Lucchino, la firma Pepe Botella suele sorprendernos
con inolvidables puestas en escena. Entre unas enormes filas de columnas,
las modelos fueron apareciendo radiantes, gracias a la maestría del
peluquero y maquillador Moncho Moreno, que jugó con brillos y tonalidades
naturales acordes con el glamour que predominaba en toda la
colección.
No obstante, una de las protagonistas indiscutibles del desfile fue la
modelo brasileña Ana Beatriz Barros, que, junto a su compatriota
Raica Oliveira, será la imagen para 2008 de esta firma. Guapísima,
elegante, sensual y muy profesional, esta mujer de rostro anguloso y cuerpo
de infinitas curvas cautivó a todos los asistentes, sin excepciones.