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Naturaleza en estado puro
El viaje se inicia volando a Canadá, concretamente a la Columbia Británica, una región de espectacular belleza, donde existen alojamientos (lodges) de verdadero ensueño, situados en medio de maravillosos valles, rodeados de bosques y que poseen todo lujo de comodidades para pasar unas relajantes vacaciones en familia. Aunque, ‘a vote pronto’, pueda parecer que se embarca en un viaje con cierto riesgo, nada más lejos de la realidad. Todo está cuidadosamente planeado por personal especializado para que no haya sorpresas y la diversión esté asegurada. Todos los miembros de la familia suben a bordo de un helicóptero, que se encargará de dejar al grupo en un paraje especial. Una vez en tierra, el aparato desaparece (sólo vuelve en caso de emergencia) para no perturbar el medio ambiente. Los excursionistas van acompañados de un guía y un grupo de monitores y educadores infantiles, cuya misión será llevar a cabo las más variadas actividades para goce y disfrute de los más pequeños: técnicas de orientación en la montaña, explorar la fauna y la flora del lugar, e incluso, manualidades, como practicar con la pintura o realizar esculturas de jabón. El objetivo es que los chavales aprendan a amar y cuidar la naturaleza, mientras comparten juegos con otros chicos de su edad.
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