Las nuevas tecnologías, a examen: la televisión

Cómo conseguir que los pequeños de la casa se beneficien de ellas

Lo ideal sería ver los programas con ellos, haciéndoles ver las diferencias entre ficción y realidad, explicando los argumentos.

Forman parte de nuestra vida y no se les puede dar la espalda; las nuevas tecnologías son elementos omnipresentes y de gran influencia en la educación de los niños. Pretender ignorarlas es un error. Debemos tenerlas en cuenta para poder canalizar toda la información, los conocimientos y las tendencias que influyan en el desarrollo intelectual, la maduración y la educación infantil.

Son esencialmente beneficiosas y su influencia ha transformado nuestro modo de vida. Pero, pese a su bondad, el abuso de ellas puede perjudicar mucho el desarrollo intelectual y el psiquismo infantil, produciendo alteraciones en el comportamiento y la personalidad que, de no estar avisados, pueden condicionar de por vida la forma de ser y de actuar. Vamos a analizar sus pros y los contras, además de los consejos para hacer un buen uso de ellos, pero antes debemos destacar que el abuso de tiempo ante cualquiera de ellos es uno de los factores que más favorecen los hábitos de vida sedentaria y, por tanto, de obesidad. Ésta es un mal de nuestro tiempo y para prevenirla debemos cambiar el estilo de vida de los niños. Estimular la actividad física y hacerles abandonar la vida sedentaria, y, sobre todo, acostumbrarles a alimentarse con dietas hipocalóricas deben ser los fundamentos para conseguir un peso ideal.

Televisión. Enemiga directa de la lectura, la televisión es un elemento dominador y persistente en la mayoría de los hogares. El niño acaba por depender de sus imágenes y de su lenguaje. La enloquecida velocidad de las imágenes y el lenguaje fraccionado hacen que el aprendizaje de éste sea inadecuado. La compatibilidad del aprendizaje a través de la letra impresa y de los medios audiovisuales está todavía por determinar. Para ello, deberíamos comenzar por ‘enseñar a ver la televisión’ y responsabilizar a los educadores del tiempo que están ante el televisor y del uso juicioso que se haga de un medio de divulgación tan importante.

Pautas para hacer un buen uso de ella

  • El televisor no debe estar en el dormitorio de los niños. Esto impide controlar lo que ven, provoca trastornos del sueño y genera disminución en el rendimiento en la escuela.
  • Lo ideal sería ver los programas con ellos, haciéndoles ver las diferencias entre ficción y realidad, explicando los argumentos. Además, estimular la visión de programas adecuados a su edad, exentos de violencia y que proporcionen entretenimiento (documentales, deportes, etc).
  • Evitar que la televisión domine la vida familiar de los adultos y de los niños. No debe estar encendida a todas horas. Debe regirse por horarios o días de la semana. Si el aprovechamiento escolar es insuficiente, el niño sólo debería ver la televisión los fines de semana.
  • Durante las comidas, la televisión debería estar apagada. Las conversaciones en estos momentos son fundamentales en la vida familiar.
  • No usar la televisión en general ni los programas en particular como premio o castigo.
  • No usar la televisión como ‘niñera’, sólo para tenerlos quietos, sin controlar lo que ven. Los niños nunca deberían ver la televisión sin antes haber terminado las tareas de la escuela.

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    ¿Qué es esto?

    Muy especial