Hay niños que, desde que nacen, tienen un pelo que se peina prácticamente solo. Pero otros… ¡ay, otros! Desde los remolinos indomables, rebeldes porque el mundo los hizo así, hasta las melenas de las pequeñas princesas que quieren tener el pelo hasta la cintura, pero no soportan nudos ni tirones, no faltan cabellos problemáticos. Aunque para manejar su pelo las mejores armas son la paciencia y el buen humor -como para cualquier cosa que tenga que ver con los más pequeños- no faltan trucos que lo ponen algo más fácil.
Longitud XXL
Objetivo principal: evitar enredos y reducir el tiempo de peinado. Para ello, Yolanda Aberasturi considera imprescindible usar ¡siempre! acondicionador especial para niños. “Hasta los más suaves para adultos pueden resultar excesivos para su delicado pelo. Además, están formulados para aclararse fácilmente y no aportar demasiado peso a su cabello, más fino que el de los mayores”. El estilista Oscar G. apuesta por los acondicionadores sin aclarado: "Actúan más tiempo, evitando que las puntas se quiebren. Si además usamos a diario un cepillo plano, se aumenta el brillo y se reduce la electricidad estática". Finalmente, nos da un consejo muy práctico: "Al dormir, una trenza floja que sujete las puntas con un pañuelo permite un sueño confortable mientras que evita enredos".
Rizos locos
Michel Meyer opta siempre por un cepillo de púas muy separadas. Al secar, hay que usar la toalla, pero siempre sin frotar, sólo presionándola doblada sobre el cabello. Oscar G. recuerda que el corte también es importante. “Hay que evitar las capas cortas, que inflan los rizos, y huir del corte con navaja o maquinilla: la tijera es perfecta porque tiene un corte preciso y limpio.