Romanticismo. Seña de identidad de la casa Valentino. La firma italiana, con los diseñadores Maria Grazia Chiuri y Pier Paolo Piccioli al frente, también ha sabido triunfar dentro la
. En esta ocasión, nos adentran en un jardín muy primaveral, aunque en clave romántica y sin estridencias. De hecho, los tonos pastes, neutros y el ‘nude’ son los que triunfan.
Hombros redondeados, cuerpos ligeramente entallados y faldas de línea trapezoidal.
Triunfo del encaje, el tul y la gasa.
Motivos florales, pájaros... y entramados tubulares que recuerdan a las verjas de un jardín.
En el centro, Maria Grazia Chiuri y Pier Paolo Piccioli, diseñadores de Valentino, tras este desfile de Alta Costura. A la izquierda, Sasha Luss, encargada de abrir el desfile. A la derecha, Caroline Brasch Nielsen, con el último 'look' que se vio en esta pasarela.
La pasarela comenzó con diseños de base lisa, pero con motivos tubulares que se bordan a las prendas y recuerdan por su disposición a las verjas de los jardines.
Y tras la verja, llega el jardín con su universo floral y de vegetación. Cuidados bordados en tonos neutros o 'nude'.
Contados diseños se dotan de estampados florales más evidentes en vez de apostar por las combinaciones tono sobre el mismo tono. Ejemplo de esta excepción son estos tres 'looks' que lucen, de izquierda a derecha, Cara Delevingne, Meghan Collison y Julia Nobis.
No faltaron, como era de esperar, diseños en 'total look' con el color insignia de la casa: el 'rojo Valentino'.
Encaje, gasa, tul... Se mezclan, crean volumenes y efectos velados. Como resultado: una moda muy femenina y romántica.
En el 'backstage', los detalles de esta colección se podían percibir aún más. A la izquierda, podemos ver a la británica Cara Delevingne; y, a la derecha, muy elegantes, las modelos Daria Strokous y Kati Nescher.