Pasarela Cibeles otoño-invierno 2008-2009: Antonio Alvarado
Oscuridad e innovación sobre la pasarela
Según Antonio Alvarado, oscuridad es una palabra que suele evocar miedo pero, al mismo tiempo, es un término del que también se pueden extraer aspectos positivos. Quizá por ello ha sido elegido por el diseñador para dar título a una colección con el negro como absoluto protagonista, sólo matizado por algunos tonos grises, verdes y morados.
Alvarado viste a una mujer rigurosa y discreta. Su fondo de armario se compone, sobre todo, de vestidos a la altura de la rodilla, leggins, pantalones anchos, camisas, chalecos y americanas. Los cortes rectos y muy estructurados se alternan con llamativos volúmenes, aunque la intención general es buscar la armonía del cuerpo femenino. Si nos tuviéramos que quedar con una prenda, elegiríamos el mono que ha lucido la modelo Helena Barquilla, una de las grandes ‘tops’ españolas, recuperada para esta edición de pasarela Cibeles.
Por primera vez en su carrera, Antonio Alvarado se ha decidido a dedicar un espacio a la moda masculina. El hombre, para este diseñador, es moderno y ecléctico y quizá precisamente por ello aparece vestido tanto con elegantes trajes de chaqueta de corte recto como con batines o ropa interior.
Los detalles y los complementos han sido otro de los aciertos de este desfile. Para ellas, destacan las mantillas y los sombreros decorados con peinetas. Para ellos, los colgantes y las grandes bufandas. En definitiva, toda una apuesta por la innovación sin olvidar las raíces y la historia de España.
















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