La expresividad de la pasarela

Los rostros serios y aparentemente enfadados son la última tendencia que se impone sobre la pasarela

La sonrisa constante y atrayente de Martina Klein choca con el rostro inexpresivo y agresivo de otras modelos, como May Anderson (a la derecha de la foto).

El diseñador siempre coordina los últimos detalles, entre ellos, cómo deben las maniquís desfilar sobre la pasarela.

Antes de salir a la pasarela. Las modelos, llamadas "maniquís" cuando desfilan, deben tener en cuenta una serie de consideraciones, como saber adecuar el tipo de ropa que llevan con sus movimientos, poses y caminar. Sin embargo, en los minutos previos al desfile siempre es el diseñador el que instruye rápidamente a cada modelo sobre el modo en que debe aparecer ante el público, entre otras de las muchas directrices que da este maestro.

Últimamente, predominan las modelos frías, que parecen no tener sentimientos y dueñas de una perenne seriedad en sus rostros. Pero, ¿quién es el que hace que las modelos se enfaden?. “Una cara alegre es igual a diversión, y los diseñadores quieren hacernos creer que están creando gran arte. Es muy curioso, porque para vender cualquier otro producto, las modelos sonrientes ayudan a la venta, no así en moda”, comentaba una importante agente de modelos. Y es que muchos diseñadores han visto en las expresiones de pasividad e indiferencia el sinónimo de “exclusividad”.

Afortunadamente, aunque esto sea lo habitual, existen diseñadores y modelos que rehuyen de esta seriedad y buscan una naturalidad mayor en los rostros. Por ejemplo, una maniquí experta en alegrar al público que asiste al desfile es la española Martina Klein. Su expresividad y espontaneidad, acompañadas de una sonrisa constante, tienen cada día un mayor número de fans.

También algunos diseñadores prefieren alegrar sus desfiles con modelos sonrientes o, por lo menos, que eviten una expresión de hastío y cansancio. El diseñador español Elio Berhanyer confesó a Hola.com su desaprobación con esta constante de la pasarela. “Se ha puesto de moda que las maniquís pasen muy serias, como enfadadas, como furiosas. Hay que sonreir y andar dando alegría a la ropa.”.
En cuanto a lo que pide a las modelos antes de salir, Berhanyer lo tiene bien claro: “Lo que pido a las modelos es que anden bien”. Esta instrucción previa a todo desfile es la misma que también da el diseñador madrileño Javier Larraínzar a las maniquís que van a salir a pasarela mostrando sus creaciones.

Por su parte, el diseñador gallego Jesús del Pozo prefiere que sus modelos sean “naturales” y caminen “muy relajadas, seguras y tranquilas”. Y cómo no, para buscar esa seguridad, el modisto anima a sus maniquís y las indica que, durante el desfile, “se sientan las mujeres más guapas del mundo y las más estupendas”.

En resumen, se puede decir que el diseñador siempre tiene la última palabra antes de salir a pasarela, aunque nunca hay que “perder esa personalidad que tiene toda modelo”, como aconsejan algunos expertos de la moda.

Prohibida su reproducción total o parcial. ©2006 Hola, S.A.

  

Publicidad

Boletines y alertas

Tu e-mail :

Y además...

Los blogs más destacados

Recorrido musical

Alrededor del mundo

Lo más visto