A pesar de que su etiqueta es símbolo del lujo y de que el modisto es el italiano que más ingresos declara a Hacienda, Armani se muestra últimamente muy preocupado por los problemas que aquejan al mundo y por las desigualdades económicas entre los países ricos y los pobres.
"No se es mejor persona por llevar un reloj de marca", aseguró, en una sorprendente entrevista publicada en la prensa italiana. Pero el discurso de Giorgio Armani no se limitó a esta afirmación; también se decantó a favor de las campañas antiglobalización y de los activistas que luchan en contra de ella. Al tiempo se refirió a la clase política como desconectada de los problemas reales de la sociedad actual. "Los chicos que se lanzan a la calle a protestar tienen razón. Ya es hora de que se equilibre el reparto de bienes en el mundo", dijo.
Armani demuestra, en cada una de sus creaciones, que es fiel observador de lo que ocurre a su alrededor. Así, por ejemplo, el modisto italiano se inspiró en los trabajadores eslavos para diseñar su última colección para el hombre.