Sofía, Elena y Leonor: tres generaciones con nombres griegos


Leonor, como ya hemos ido haciendo referencia en los últimos días, es nombre de raíz griega (“luz”), como griego es el de su abuela, la reina Sofía (“sabiduría”), el de su tía, la infanta Elena (“antorcha”), y el de su propio padre, el príncipe Felipe (“amante de los caballos”). Frente a tanto nombre de etimología griega, la Familia Real española también escoge otros de raíz latina: Juan, primer nombre del Rey, significa “lleno de gracia”; la infanta Cristina simboliza a “la que sigue a Cristo”; y la propia Princesa de Asturias, doña Letizia (eso sí, sin tener en cuenta la grafía en “z” o “c”) posee nombre que significa “felicidad”. Sin embargo, y en honor a Leonor, la protagonista informativa de las últimas semanas, conozcamos con mayor profundidad el origen griego de los nombres “reales” de tres generaciones.

Sofía, un nombre por elección popular
El 2 de noviembre de 1938 nació la reina Sofía, siete meses después del rey don Juan Carlos. En principio, pocos o ninguno podían augurar que ambos bebés un día serían marido y mujer, padres de Príncipes Herederos y abuelos de quien pudiera convertirse en reina de España, en el siglo XXI. Pero volvamos a ese día de noviembre en el que nació una niña a la que sus padres (los reyes, tantos años en el exilio, Pablo y Federica de Grecia) quisieron llamar Olga. Según escribió la reina Federica, años más tarde: “Cuando nació se dispararon las salvas, la muchedumbre se acercó a la casa gritando ‘¡Sofía!’ Y eso fue todo”. Sofía o sabiduría y, durante décadas, la Reina ha dado sobrada cuenta de su nombre. Sólo un apunte más, la reina Sofía vio su infancia acompañada por sus hermanos Constantino e Irene (nombre que viene de Eirene, o lo que es lo mismo, “paz”).

Elena, primogénita y ‘antorcha’
Nació la infanta Elena para traer la felicidad al joven matrimonio formado por el príncipe Juan Carlos y su esposa, doña Sofía. Y decidieron bautizarla con un nombre lleno de connotaciones simbólicas y sonoridad griega. Elena (ya sea con la H, más helénica, ya sea sin ella, viene a significar “antorcha”). Deriva del vocablo griego Heléne, cuyo significado es “resplandeciente como el sol del amanecer”. La más famosa Helena fue, sin duda, la famosa Helena de Troya, también conocida como la mujer más bella del mundo, aquella por la que se desató la guerra más cantada de todos los tiempos, cuando Paris la raptó y condujo a Troya desde Esparta.

...Y llegó Leonor
Procede el nombre de Ilianor (“la que lleva el sol”), en honor a Ilios o Helios, el dios griego del sol. La terminación –or es de origen indoeuropeo y siempre remite “al agente que acomete o lleva a cabo algo”. Así, Leonor, se convierte en portadora de ese sol, esa luz, que ilumina a su paso. No podía haber mejor nombre, además de todos las connotaciones históricas de mujeres con carácter que han sabido dirigir no sólo sus destinos sino el de todos cuantos las rodeaban. Y se llamaban Leonor.


:: Noticias relacionadas ::