Las cestas con tierra y
arena pasan,
de uno a otro, a través de la larga fila
de trabajadores que toman parte en la
excavación. Es el mágico día , 26 de
marzo, en el que el sarcófago de
Ankhensespepi ha sido descubierto
Busto del Faraón
Pepi I, primer
esposo de la Reina Ankhensespepi II,
que se conserva en el museo de
El Cairo
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Fue la primera plebeya que
gobernó en Egipto
UNA REINA DE
CORAZONES DESCUBIERTA EN SAQQARAH
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Ankhensespepi II, la primera Reina de
Egipto que entró en el más allá provista de los textos de
las pirámides, era la mujer más buscada por los
egiptólogos en las últimas décadas
Se casó con dos Faraones a los
que sobrevivió, entregando después el trono a su hijo Pepi
II
Los arqueólogos Jean Leclant y Audran Labrousse
encontraron, el 26 de marzo de 2000, el sarcófago de la Reina
Ankhensespepi II, la primera plebeya que gobernó este país, en la
época de la sexta dinastía. El descubrimiento tuvo lugar en
Saqqarah, al sur de El Cairo, en la orilla occidental del Nilo, donde se
encuentra la pirámide de Djoser. Hacía tiempo que los citados
egiptólogos andaban buscando a Ankhensespepi II. "Fue hace dos
años cuando al pie de la pirámide de Pepi I, primer esposo de la
citada Reina, encontramos un enorme dintel de granito que llevaba su
titulación. Desde ese momento estuvimos seguros de que la
encontraríamos por los alrededores, como así ha sucedido".

Al sur de Saqqarah
prosiguen los
trabajos en torno a la pirámide de la
primera mujer plebeya que gobernó
en Egipto. Al fondo, y dominando el
horizonte, aparece la pirámide de Djoser |
Esta mujer, cuyo nombre significa "Ella vive
para Pepi" (no sabemos si se refiere a su esposo, el Faraón Pepi I,
o a su hijo, Pepi II) fue una auténtica reina de corazones con un
destino extraordinario. Tras la muerte de sus dos esposos, Pepi I y Merenre, se
convirtió en la regente a la espera de que su hijo Pepi II alcanzase la
madurez. El egiptólogo concluye: "el poder de Ankhensespepi II fue
muy grande, ya que fue la primera mujer Reina de Egipto que tuvo el insigne
privilegio de entrar en el más allá provista de los textos de las
pirámides". Con este descubrimiento culmina una labor de casi
ciento veinte años, iniciada en 1881 por el francés Gaston
Maspero. |
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