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Foto Sumario 71

Mitad alma, mitad corazón, Joaquín Cortes
sigue conservando en su mirada la fuerza de
los grandes soñadores. Su nuevo espectáculo
"Soul" le confirma como una de las figuras
claves en la historia de la danza española







Nuevo éxito del artista con su espectáculo "Soul"
JOAQUIN CORTES,
EL EMBRUJO DE LA DANZA
"Claro que sueño con formar mi propia familia y un hogar, pero todavía no he pensado en el matrimonio"



Orgulloso de los suyos, de su pasado humilde y luchador, Joaquín Cortés ha vuelto a ser noticia por el éxito profesional de su nuevo espectáculo. Para el artista, "Soul" es una radiografía de su personalidad: "es mi alma y mis diecinueve años de experiencia lo que ahí se refleja". Desde los doce años, este cordobés, criado en el castizo barrio de Lavapiés, ha trabajado intensamente por cumplir sus sueños: "todo lo que hasta ahora he ido soñando lo he conseguido". No todos pueden decir lo mismo. Él sí. Y lo dice con un rostro que habla del amor a su raza: "raza es tener alma y corazón. El canto de libertad de nosotros, los gitanos, es a través de la música".

El secreto de Joaquín Cortés para conservar los pies en el suelo, y no volar entre tanta farándula y halago, ha consistido en mantener a su familia como punto de referencia, "sin ellos se me podía haber ido la cabeza". El artista ha comprado una casa muy grande en Madrid: "así podemos estar todos juntos, porque me gusta estar con ellos. Era uno de mis grandes sueños y lo he conseguido. Todavía quiero comprar más cosas, pero todo para ellos".

A este devorador de sueños, aún le queda uno por cumplir que llegará a su debido tiempo: "Claro que sueño con formar mi propia familia y un hogar, pero todavía no he pensado en el matrimonio".
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