Sumario

Foto Sumario 11

Sobre estas líneas, Julio Aparicio posa en la
plaza de tientas junto a un traje de luces grana
y oro y un capote de brega con las vueltas
azules, señal ésta de superstición. Aunque
dice haber olvidado muchas manías: "Cuando
comenzaba era muy supersticioso y metódico,
pero ahora, el día que toreo es como una
jornada más de mi vida".




Aparicio retoma su profesión porque sólo sueña con un mundo en donde el toro es el protagonista: "Doy la razón a los que dicen que he vuelto por dinero, ya que no sé hacer otra cosa que torear". En este año y medio ha meditado mucho: "Durante este tiempo he aprendido a conocerme más a mí mismo y a reforzar mi personalidad y mi forma de ser".

El machismo en los toros.

Después de la retirada de la torera Cristina Sánchez, se habló bastante del machismo en el mundo de los toros. Julio Aparicio lo reconoce: "La verdad es que la fiesta es muy difícil para una mujer, porque el mundo del toro es muy machista y muy cerrado. El hombre está más capacitado físicamente, ya que tiene más agilidad y una complexión más fuerte para ponerse delante de un toro".

En cuanto a su vida sentimental, el matador de toros es tajante: "Estoy soltero y continúo buscando la mujer ideal porque en un futuro me gustaría casarme y tener hijos".
Después de un año y medio alejado de los ruedos, vuelve a vestir el traje de luces
JULIO APARICIO
EN SU FINCA DE EXTREMADURA

"En parte doy la razón a los que dicen que he vuelto por dinero, ya que no sé hacer otra cosa que torear"
Hace un año y medio, Julio Aparicio decidió colgar el traje de torear porque había perdido la ilusión. El diestro que pusiera boca abajo la plaza de Las Ventas en una tarde para la historia de la tauromaquia, no se encontraba bien anímica y profesionalmente. Recuperado, y con más moral que nunca, vuelve a los ruedos para demostrar que lleva mucha torería en sus venas. El matador de toros nos recibió en su finca de Extremadura y nos habló de su vida antes y después de este regreso.





Foto Sumario 12

Julio Aparicio posa en el salón de la finca junto
al que hay una gran mesa de comedor. Toda la casa
se encuentra adornada con motivos taurinos y no
faltan los retratos del joven diestro durante sus muchas
tardes por las plazaz de toros de España y América.