Sobre estas
líneas, Julio Aparicio posa en la
plaza de tientas junto a un traje de luces grana
y oro y un capote de brega con las vueltas
azules, señal ésta de superstición. Aunque
dice haber olvidado muchas manías: "Cuando
comenzaba era muy supersticioso y metódico,
pero ahora, el día que toreo es como una
jornada más de mi vida".
Aparicio retoma su profesión porque sólo sueña con un
mundo en donde el toro es el protagonista: "Doy la razón a los que
dicen que he vuelto por dinero, ya que no sé hacer otra cosa que
torear". En este año y medio ha meditado mucho: "Durante este
tiempo he aprendido a conocerme más a mí mismo y a reforzar mi
personalidad y mi forma de ser".
El machismo en los toros.
Después de la retirada de la torera Cristina Sánchez, se
habló bastante del machismo en el mundo de los toros. Julio Aparicio lo
reconoce: "La verdad es que la fiesta es muy difícil para una
mujer, porque el mundo del toro es muy machista y muy cerrado. El hombre
está más capacitado físicamente, ya que tiene más
agilidad y una complexión más fuerte para ponerse delante de un
toro".
En cuanto a su vida sentimental, el matador de toros es tajante: "Estoy
soltero y continúo buscando la mujer ideal porque en un futuro me
gustaría casarme y tener hijos". |
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Después de un año y medio alejado de los ruedos, vuelve
a vestir el traje de luces
JULIO APARICIO
EN SU FINCA DE EXTREMADURA
"En parte doy la razón a los que dicen que he vuelto por
dinero, ya que no sé hacer otra cosa que torear"
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Hace un año y medio, Julio Aparicio decidió colgar el traje de
torear porque había perdido la ilusión. El diestro que pusiera
boca abajo la plaza de Las Ventas en una tarde para la historia de la
tauromaquia, no se encontraba bien anímica y profesionalmente.
Recuperado, y con más moral que nunca, vuelve a los ruedos para
demostrar que lleva mucha torería en sus venas. El matador de toros nos
recibió en su finca de Extremadura y nos habló de su vida antes y
después de este regreso.
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Julio Aparicio posa en
el salón de la finca junto
al que hay una gran mesa de comedor. Toda la casa
se encuentra adornada con motivos taurinos y no
faltan los retratos del joven diestro durante sus muchas
tardes por las plazaz de toros de España y América.
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