Sumario

Foto Sumario 11

El eterno seductor de Hollywood, en la puerta
de su casa junto a su esposa Jill, cuarenta y cinco años
más joven que él.







El actor americano Tony Curtis, de setenta y cuatro años y un historial jalonado por innumerables éxitos profesionales, vive momentos felices junto a su espectacular esposa Jill Vandenberg. "El síndrome Jill es muy poderoso para mí. No hay nada que se interfiera en nuestra relación. No hay barrera de edad, como todo el mundo supone. Para nosotros no tiene importancia", afirma el actor. Tras cuatro matrimonios fallidos y varias depresiones en los últimos años, Curtis ha encontrado la estabilidad junto a Jill: "Mis anteriores matrimonios fueron demasiado rápidos. Siempre había algo que los estropeaba, ¡principalmente yo!". Pero la estrella de Hollywood también ha encontrado otro refugio en el que disfrutar de la vida: la pintura. El arte de Picasso le llamó desde joven: "Siempre he pintado y no puedo imaginarme sin pintar. La pintura me llena más que cualquier otro medio de expresión y para mí es una forma de vida". Parece que Curtis está viviendo una segunda juventud si nos atenemos a su saludable aspecto y forma física. ¿El truco? "Camino muchísimo y soy muy activo físicamente. Jill y yo llevamos una vida muy activa. Salimos a bailar salsa mezclada con un poco de música disco y ahí nos tiene".
Tras celebrar el primer aniversario de boda
Tony Curtis
y su joven esposa Jill Vandenberg
nos reciben en su casa de Bel Air

"Mis anteriores matrimonios fueron demasiado rápidos. Siempre había algo que los estropeaba, ¡principalmente yo!"




Foto Sumario 12

En la imagen, Tony Curtis posa junto
a su mujer Jill, rodeados de los últimos cuadros del actor