Cocina

Un bodeguero con una firme visión empresarial

En 1994 Carlos Falcó se incorporó al proyecto riojano de Berberana, que acabó convirtiéndose en Arco, formado por un importante grupo de bodegas

El Marqués de Griñón ha conseguido la etiqueta de autor, de viticultor con firma.


A partir de Dominio de Valdepusa, Carlos Falcó ha ido cimentando una marca que ya produce el 10% de las botellas que comercializa Arco, un grupo que facturó 30.800 millones de pesetas en 1999 y registró unos beneficios de 3.000 millones. El Marqués de Griñón tiene la etiqueta de autor, de elaborador de vino de pago, de viticultor con firma. Esa enseña de calidad, ganada con el tiempo, a la que ha sumado las de la innovación y la proyección internacional son las que trasladó al Grupo Arco cuando en 1994 se incorporó al proyecto riojano de Berberana.

"Cuando yo hice el acuerdo –comenta-, Arco era Berberana, una sociedad muy tradicional riojana que nunca había salido de Rioja y exportaba un 10% de su producción. Entonces era ocho veces menor de lo que es ahora. Hoy es una empresa muy diversificada en regiones, porque Rioja ya sólo representa el 30% de su facturación y la exportación ha pasado del 10% al 45% y será el 50% este año".
Con Carlos Falcó el Grupo Arco ha experimentado un gran empuje nacional e internacional. A cambio, el Marqués de Griñón ocupa la vicepresidencia y controla el 6,71% de las acciones, valoradas en 2.200 millones de pesetas. Aunque la expansión de Arco continúa y se ramifica por Málaga, donde ha llegado a un acuerdo con Alfonso de Hohenlohe para hacer en Ronda un vino andaluz de calidad en un pago de 15 hectáreas; Arribes del Duero, donde está arrancando el proyecto de Bodegas Durius, con 30 hectáreas y capacidad para elaborar 2 millones de litros anuales; y Bodegas Hispano-Argentinas, en Mendoza (Argentina), que es propietaria de la marca Martin's y también elaboran los vinos argentinos Marqués de Griñón.






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