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El solomillo de cerdo es una de las piezas más apreciadas, dando lugar a sabrosas preparaciones como este apetitoso 'solomillo de cerdo con frutas caramelizadas'.
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¿Sabía que 100 gramos de carne de cerdo aportan al organismo casi la totalidad de proteínas que una persona necesita por día? No sólo eso, si no que generalmente son proteínas de un alto valor biológico, a las que se suman apreciables cantidades de vitaminas y de minerales como potasio, calcio, magnesio y hierro. Además, su precio es más asequible que el de la carne de vaca por lo que se trata de un alimento muy popular, presente en los mercados todo el año, y con múltiples posibilidades en cocina.
Eso sí, también es cierto que esta carne es más calórica que la de vacuno (como consecuencia del alto contenido en grasa) y, por tanto, no se debe aconsejar a aquellas personas que padezcan enfermedades cardíacas, tengan elevado el colesterol, tendencia a la obesidad o padezcan artritis o gota. Si no está en ninguna de estas situaciones, no pierda de vista los siguientes trucos y consejos para sacar el máximo partido a esta sabrosa carne:
-A la hora de comprarla deberá fijarse en su color (debe ser rosado-rojizo) y con la grasa blanca y compacta. Si fuese demasiado pálida, la carne al hacerla quedaría seca, y si tiene demasiado color y la grasa es amarillenta, estará más dura, por ser el animal más viejo.
-El asado de carne de cerdo suele disminuir al cocer. Para evitarlo, puede meterlo en un baño de agua hirviendo unos minutos antes de cocerlo.
-Al asar o freír también mengua por lo que conviene calcularlo (puede adquirir unos 150 a 250 gramos de carne por persona).
-Si quiere sacar todo el jugo que a veces queda pegado al fondo de un asado de carne de cerdo bastará con que añada unas gotas de vinagre.
-Conviene conservarla en la nevera hasta el momento de ir a prepararla. Se congela muy bien, siempre y cuando se espere un par de días después de la matanza del animal.
-Una pieza para cada preparación:
Para freír: los trozos más convenientes son las chuletas, los filetes y la cinta. Deberán freírse primero a fuego más vivo y luego a fuego más lento.
Para asar: las partes más convenientes serán la cinta, el solomillo y el jamón fresco. El tiempo será de unos cuarenta minutos por cada kilo.
Para guisar: resultarán muy convenientes las costillas, la aguja y la paletilla. El tiempo de preparación será de dos a dos horas y media, según tamaño.
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