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Las copas idóneas para servir el cava han de ser altas y de cristal transparente.
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Normalmente asociamos su consumo a celebraciones especiales como la Navidad, los cumpleaños, los aniversarios... Sin embargo, cualquier día de verano puede convertirse en una oportunidad estupenda para disfrutar de una refrescante copa de cava. Éstas son las recomendaciones que el ‘Consejo Regulador del Cava’ propone para sacar el máximo partido a esta bebida, ideal para los días de calor.
-Si tiene la posibilidad, compre el cava directamente en la bodega o bien en tiendas especializadas u otros establecimientos que dispongan de locales adecuados para su conservación.
-No es recomendable que el cava envejezca en casa una vez lo hemos comprado. No obstante, se podrá guardar varios meses sin que se resienta su calidad siempre y cuando se conserve en condiciones óptimas: tumbado, en una zona oscura, a una temperatura de unos 15ºC y una humedad relativa del 60%-70%.
-La mejor forma para enfriar el cava es introduciendo las botellas en un recipiente que contenga mitad hielo y mitad agua, como mínimo media hora antes de su consumo. También se puede meter en la nevera, teniendo en cuenta que se precisan mínimo tres horas para enfriarlo.
-La temperatura ideal para servir los cavas jóvenes es de 6ºC a 8ºC y los crianzas entre los 8ºC y los 10ºC, teniendo en cuenta que al servirlo sufre un incremento de 2 a 3 grados.
-Para servir el cava se coge la botella por el cuerpo, nunca por el cuello (resulta incómodo y antiestético). El cava debe resbalar lentamente sobre la pared de la copa sin sobrepasar 2/3 de su capacidad. La espuma, a veces, impide que la copa pueda llenarse de una sola vez.
-Las copas idóneas para servir el cava son de cristal blanco y transparente, altas y en forma de tulipa para visualizar la columna de burbujas que forma y disfrutar de su aroma. Es aconsejable sujetar las copas por su pie para no calentar el cava.
-Si lo toma como acompañante de marisco, pescado o entrantes, puede optar por un cava brut o extra brut joven. Para las carnes y en general platos más condimentados, éste deberá ser un cava gran reserva brut o brut nature de cierta crianza para dar más cuerpo a las comidas. Para los postres, se recomienda el cava semi-seco o dulce aunque, como siempre, esto dependerá del gusto de cada comensal.
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