El uso de la leche en cocina: trucos y consejos

¿Cómo evitar que se pegue en el cazo?, ¿qué hacer para quitarle el mal sabor cuando de quema?, ¿cómo aprovecharla cuando se corta?...

La leche que se consume con más frecuencia es la de vaca aunque, según la zona geográfica, se utiliza la de otros animales: de camello en los países africanos, de cebú en Oriente o de reno en los países nórdicos.

En repostería es uno de los ingredientes 'estrella' (como el caso de las magdalenas que vemos en la imagen), aunque también se muy utilizada en platos salados o ricas salsas como la bechamel.


Alimento básico de nuestra alimentación, la leche ha sido consumida por todas la civilizaciones desde tiempos inmemoriales. Y es que pocos productos de nuestra cesta de la compra presentan una composición nutritiva tan completa: contiene hidratos de carbonos, grasas y proteínas en proporciones adecuadas y vitaminas, especialmente A y C. Además, es un alimento muy rico en sales minerales como el fósforo y el calcio, por lo que resulta ideal en la dieta de niños y personas de la tercera edad. Por otro lado, su cantidad de calorías no es muy elevada y, si se toma desnatada, puede ser incluida en regímenes hipocalóricos o en la dieta de quienes tienen los niveles de colesterol elevados.

Existen diferentes tipos de leche de vaca, los cuales se consumen de dos formas fundamentales: las leches de consumo inmediato (certificada, higienizada, pasteurizada y concentrada) y las leches conservadas (esterilizada, evaporada, condensada y en polvo). La leche pasteurizada, leche fresca o leche del día, es una leche sometida a temperaturas de 70 grados, que aseguran la destrucción de bacterias, pero que mantienen intactas sus cualidades nutritivas. Es la de uso más frecuente y la que se utiliza para la fabricación de queso, yogur, cuajada y otros productos derivados.

TRUCOS Y CONSEJOS

-Si al cocerla no quiere que se salga y no posee un 'cacharrito' de cristal especial para ello, bastará con que meta una cucharilla o un platito de los de las tazas de café vuelto del revés para evitarlo.
-Si se le cortó la leche, no la tire, pásela por un filtro de papel de esos que hay para el café y deje que escurra el agua, así conseguirá un queso fresco muy sabroso.
-Para quitarle el mal sabor a una leche que se haya quemado, ponga un paño húmedo sobre la cacerola, retuérzalo y vuelva a empezar hasta que el olor haya desaparecido del todo.
-Para evitar que se le pegue, aclare la cacerola donde vaya a ponerla a calentar y no la seque, vierta entonces dentro la leche y evitará el problema.
-Añada una pizca de sal a la leche en polvo reconstituida, parecerá leche fresca.
-Recuerde que la leche cruda extendida con un trapo suave dará brillo al cuero y también dará excelentes resultados a la hora de limpiar objetos de paja o rafia.



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