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Lo ideal es servir el café tan pronto como se haya preparado.
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Independientemente del procedimiento elegido para prepararlo, existen, según todos los entendidos, una serie de normas que deben respetarse si se desea obtener un café aromático y sabroso. La empresa Café & Té ha elaborado el siguiente decálogo con algunas de la recomendaciones más útiles:
- Utilizar siempre café de tueste natural, nunca torrefacto (éste último oculta los sabores naturales). El tueste llamado ‘mezcla’, al llevar parte de torrefacto y parte natural, tampoco es recomendable.
- En todos los casos se deben utilizar las cantidades de café recomendadas por el fabricante, ampliando o reduciendo la cantidad en muy pequeñas porciones según el gusto personal. Se recomienda una cucharada sopera por cada 225 ml de agua.
- Es importante comprar café fresco y recién tostado.
- Lo ideal es molerlo en el momento que va a ser consumido. De esa manera conserva mejor sus aromas y sabores originales.
- Es mejor que el agua utilizada sea recién extraída del grifo (nunca de la nevera ni de agua embotellada que no sea mineral).
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