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A diferencia de otros pescados, el lenguado no tiene por qué ser consumido 'recién salido del agua'.
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La conocida como 'salsa verde' resulta un acompañante perfecto para ciertos pescados como la merluza o la pescadilla.
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Se trata de uno de los alimentos más completos que existen en nuestra cesta de la compra: aporta proteínas, sales minerales y vitaminas, además de una cantidad de grasa muy reducida si lo comparamos con las carnes. ¿Quiere conocer algunos pequeños trucos para su preparación?:
Las cantidades a calcular serán: 150 gramos por persona si se trata de pescado limpio de espinas y piel. De 200 a 250 gramos con cabeza y espinas, en crudo.
El pescado deberá cocerse en un caldo corto, esto es: agua, desperdicios del pescado (pieles, espinas, recortes...), cebolla, perejil, zanahoria, laurel, limón, pimienta y un poco de vino blanco. Este caldo debe hervir media hora antes de su utilización.
Es aconsejable rociar los pescados azules con abundante zumo de limón para que pierdan parte de su intenso sabor.
Cuando el pescado de que disponemos es escaso podemos empanarlo. Al no resecarse no merma.
Para hacer más sabroso el atún, sálelo con sal gorda en crudo y envuélvalo en filme transparente y métalo en la nevera durante 24 horas antes de pasarlo bajo el chorro de agua fría para eliminar la sal. Luego prepárelo como tenga pensado.
Contrariamente a otros pescados, el lenguado no debe consumirse recién salido del agua. Métalo dos días a la nevera para que pierda su elasticidad.
Si va a freír una pescadilla entera, es conveniente hacer un corte a lo largo de la espalda para facilitar la cocción.
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