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Temperatura de servicio: hay que servirlo frío, pero no helado, por esta razón lo más adecuado es ponerlo en una cubitera que contenga hielo y agua. Si no dispone de cubitera, puede meterlo en la parte baja de la nevera o, incluso, en el cajón de las verduras. De este modo alcanzará su temperatura ideal, unos 7ºC.
Para abrir la botella: si quiere evitar que el tapón salte de improviso, con el consiguiente riesgo que ello entraña, incline la botella y vaya rotando el tapón con movimientos muy suaves hasta que salga por completo. Eso sí, no se le ocurra soltarlo mientras realiza esta operación.
Cómo servirlo: para degustar un cava o un champán 'como Dios manda' los expertos recomiendan servirlo en las llamadas copas de flauta (alargadas), porque retienen mejor las burbujas.
Para aprovecharlo mejor: si le sobró cava o champán, y quiere guardarlo para el día siguiente, introduzca una cucharilla en la botella, pero recuerde que esto es sólo un truco de emergencia y que la bebida aguantará tan sólo 24 horas. A pesar de todo, hoy existen en el mercado tapones especiales que permiten una mejor conservación. Si le apetece probar algo diferente, pruébelo echando previamente en la copa un chorrito de extracto de cassis y luego añada el cava o el champán bien frío. Esto es lo que en Francia se conoce con el nombre de Kir royal.
Si, además de brindar, quiere disfrutar de una copa especial le ofrecemos la receta del sorbete con resto de cava.
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