General
5 cucharada/s de aceite de oliva
1 diente/s de ajo
3 cucharada/s de anís
1 pellizco de azafrán
Un poco de canela
200 gramo/s de cebolla
1 kg de guisantes desgranados.
1 puñadito/s de piñones
2 rebanadas de pan frito
sal
1 y 1/2 kg de sepia
1/4 kg de tomates
1 vasito de vino blanco
Preparación:
Cueza los guisantes en agua y sal durante quince minutos. Resérvelos escurridos. Limpie y corte las sepias en trocitos.
En una cacerola de barro ponga el aceite a calentar y eche las sepias. Revuélvalas con una cuchara de madera hasta que empiecen a dorarse. Añada entonces la cebolla muy picada y después de un par de minutos, los tomates pelados, quitadas las simientes y cortados en trozos muy pequeños.
Deje que se rehogue todo unos cinco minutos y cúbralo con agua (la justa). Ponga el palito de canela y deje que cueza a fuego lento hasta que las sepias estén tiernas (unos treinta y cinco minutos, según sean de duras).
En un mortero maje el azafrán, añádale el pan frito, el ajo (uno o dos dientes, según le guste) y la mitad de los piñones; cuando esté como una pasta, dilúyalo con el vino y el anís.
Añada esto a las sepias, asi como los guisantes, rectifique de sal si es necesario y eche lo que sobraba de piñones. Revuelva y caliente bien todo junto y sírvalo en la misma cacerola.