Cocina

Consejos prácticos para preparar una pizza... ¡irresistible!

¿Cómo ensalzar su sabor o darle un toque original?, ¿qué hacer para que el queso esté cremoso pero no líquido?, ¿cuál es el tiempo adecuado de cocción?...

Es importante que cuando meta la pizza al horno éste haya alcanzado previamente una temperatura alta.

Para que el queso resulte cremoso deje la pizza enfriando dentro del horno apagado durante unos minutos.


Aunque hay quienes, de forma errónea, la asocian a un tipo de cocina rápida más o menos moderna, lo cierto es que la palabra ‘pizza’ se empezó a utilizar en el siglo XII en Italia para denominar una comida que consistía en una masa de trigo plana redondeada, cuyos ingredientes principales eran el tomate y el queso. Un rico bocado que ha sufrido una evolución como pocas recetas en la historia de la cocina, hasta convertirse hoy día en uno de los platos italianos más internacionales y con más adeptos a lo largo y ancho del planeta. ¿La culpa? Tal vez su gran versatilidad culinaria; existen casi tantos tipos de pizzas como cocineros. Sin embargo, si nos animamos a preparar una de ellas en nuestro propio domicilio, es preciso seguir una serie de pequeños trucos o recomendaciones de cara a obtener los mejores resultados. Estas son sólo algunas pistas que la conocida empresa de pizzas Casa Tarradellas nos propone:

  • Las pizzas preparadas en horno de leña resultan especialmente sabrosas. Esto se debe a la elevada temperatura que alcanza el horno. Como no es habitual tener este tipo de hornos en los hogares, es importante (con el fin de conseguir el mismo efecto) precalentar nuestro horno eléctrico o de gas a temperatura máxima unos minutos antes de poner dentro la pizza.


  • Para potenciar su sabor y su aroma, pruebe a añadirle alguna especia como orégano, albahaca, perejil o incluso un poco de ajo picado.


  • Si quiere que resulte más jugosa bastará con aplicar un poco de aceite en la bandeja para hornear. Otra alternativa es extender una pizca de harina. Un secreto para un toque sabroso es añadir unos trocitos de queso cuando falten cinco minutos para que la pizza esté cocinada.


  • ¿Le apetece un toque atrevido y picante? Nada tan fácil como añadirle un poco de aceite con un poco de guindilla. Para preparar este aderezo ponga las guindillas en una botella de aceite y las déjelas reposar durante un par de semanas, hasta que absorba su aroma y sabor. También para un toque original puede incluir entre los ingredientes pedacitos de algún tipo de fruta.


  • Si quiere conseguir que el queso sea cremoso y no cambie al estado líquido, sólo tiene que dejar la pizza enfriando dentro del horno apagado durante unos minutos. De esta manera, conseguirá que el queso quede fundido en su justo punto.


  • En cuanto al tiempo de cocción, según algunos expertos pizzeros, 18 minutos es lo ideal para que la pizza se haga, desde que pone a precalentar el horno hasta que finaliza la cocción de la misma (para este último punto sólo necesitas entre cinco y ocho minutos). La clave es que luzca un aspecto dorado, esté crujiente por fuera y esponjosa por dentro.


  • Para evitar que el tomate de la pizza ensucie el horno, lo mejor es asentarla sobre papel de aluminio. De esta manera impedirá que la base se pegue y la salsa de tomate se salga, estropeando la apariencia de la pizza y poniendo perdido el horno.


  • Tenga en cuenta que la pizza nunca deberá ser una amalgama de ingredientes 'sin orden ni concierto', sino un reparto equilibrado de los mismos. Sólo así conseguirá una apariencia y sabor únicos.






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