Cocina

La mejor taza de té

¿Cómo debe ser el agua con la que lo preparamos?, ¿cuál es la caducidad de las hojas?, ¿y el mejor método de conservación?...

Si el agua del grifo tiene un sabor fuerte, es mejor utilizar agua filtrada o de botella para la preparación del té.


Decir que la preparación de una buena taza de té requiere todo un ritual no es ningún secreto. Y es que una mala utilización y elección de los ingredientes puede arruinar las mejores y más delicadas hojas de esta milenaria planta. Si es amante del té y no quiere que esto le ocurra, estos son los consejos que la popular firma Tea Shop (especialista en el mundo del té desde hace décadas) le propone:

  • El agua es el factor que determina el aroma y sabor del té. Use siempre agua mineral natural.


  • Si el agua del grifo tiene un sabor fuerte es preferible usar agua de botella o filtrada para que no modifique el sabor de la infusión.


  • El agua del grifo blanda (con poco calcio) potenciará menos el ácido tánico del té y la infusión será más suave.


  • Caliente el agua con un método lento (progresivo) y no la haga hervir ya que perderá el oxígeno y dará como resultado una infusión más sosa. (Si quiere constatarlo, pruebe el agua tibia después de haberla hervido y ¡verá cómo ha cambiado su sabor!).


  • Consuma tés que no hayan superado los 6 meses de envasado pues pueden haber perdido todo el aroma y la fragancia inicial.


  • Si le gusta el té con leche, tenga en cuenta que, generalmente, los que mejor combinan con ésta son los tés negros.


  • A la hora de elegirlo tenga en cuenta que las hojas deben tener un color brillante, ha de ser aromático y no estar húmedo. Si rompemos una hoja y se parte en polvo significa que el té es viejo.


  • Para conservarlo, métalo en botes de materiales no porosos (metal o porcelana) y opacos que cierren bien. Mantenerlo a temperatura ambiente constante y alejarlo de olores muy fuertes.






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