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A la hora de preparar una paella calcula unos cien gramos de arroz y un cuarto de litro largo de caldo por comensal.
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Se trata de uno de los alimentos más completos que la naturaleza nos proporciona. Si a esto le añadimos lo económico de su precio podremos entender por qué este rico cereal figura como producto básico en la dieta de más de la mitad de la población mundial. Además, no hay que perder de vista que el arroz es también portador de saludables beneficios para el organismo. Así, ha sido usado para tratar afecciones como la gastritis, la arteriosclerosis, la nefritis, e incluso, algunas enfermedades de la piel (es conocida la utilización de los polvos de arroz en determinados tratamientos dermatológicos). Esto, sin olvidar su baja proporción de grasas (solamente 0,5 gramos por cada 100 gramos). Esto significa que no debemos verlo como un ‘enemigo’ de las dietas de adelgazamiento, ya que todo depende del modo de preparación y de los ingredientes con los que lo acompañemos.
ALGUNOS TRUCOS Y CONSEJOS
Cada tipo de arroz (de grano largo, de grano corto, silvestre, integral...) tiene su tiempo de cocción. Sigue bien las instrucciones de los envases para conseguir un arroz perfecto.
Si quieres que el arroz blanco esté bien suelto y blanco, añade al agua de la cocción unas gotas de zumo de limón.
No remuevas nunca el arroz con un tenedor mientras cuece, ya que se te pegará.
Espera siempre a que el agua esté hirviendo para echar el arroz, ya que en caso contrario también se pegará.
Si quieres dar al arroz de guarnición un aspecto más vistoso, pon en el agua de cocer un poquito de colorante alimentario o una ramita de azafrán.
Si vas a preparar una paella, recuerda que el recipiente (también llamado paella o paellera) ha de tener mucha base y poco fondo para que el arroz y los demás ingredientes se cuezan en extensión y con holgura. Calcula unos 100 gramos de arroz y 1/4 de litro largo de caldo por comensal. Una vez echado, repártelo, siempre con cuchara de madera, y pon el fuego más lento para restablecer la ebullición. Ya no remuevas el arroz. A partir de los 15 minutos prueba el punto. Retíralo del fuego cuando esté aún algo resistente al masticarlo. Si el caldo se ha consumido y los granos de encima aún no están en su punto, cubre el recipiente con un paño húmedo y manténlo durante cinco minutos mientras reposa fuera del fuego.
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