Cocina

Camarero: ¡una de calamares!

Además de su clásica preparación ‘a la romana’, este popular pescado cuenta con infinidad de posibilidades en cocina. Le proponemos unos cuantos ejemplos.

Clásico entre los clásicos cuando de ‘tapear’ se trata (costumbre que, si cabe, se hace más habitual ahora que el calor aprieta y que las terrazas y chiringuitos playeros inundan el país), los calamares cuentan no sólo con un sabor delicioso sino con diversas propiedades saludables para el organismo: son ricos en proteínas y minerales (como el hierro, el fósforo o el yodo), y su bajo contenido en calorías (62 por cada 100 gramos) hace que, según cómo se cocinen, se convierta en un pescado muy apto para personas obesas, diabéticas e hipertensas. Esto, sin olvidar, sus grandes posibilidades culinarias: desde los clásicos calamares ‘a la romana’, en bocadillo o ‘en su tinta’ hasta otras preparaciones menos tradicionales. Estos son algunos ejemplos:

Calamares con pimientos verdes

Calamares rellenos

Calamaritos con huevo y ajo

Anillas de calamar en su tinta

'Parmentier' de calamares

Calamares con espinacas

ALGUNOS CONSEJOS PARA SU COMPRA Y PREPARACIÓN:

  • Si los quiere comprar frescos compruebe siempre que la piel es suave y brillante, y la carne tiene una consistencia firme. Ante la pérdida de turgencia de la misma, la rotura del cuerpo y los tentáculos o el mínimo olor extraño, es preferible decantarse por otro pescado.


  • Si quiere conseguir unos calamares más blandos, pruebe a cocerlos unos minutos en agua salada, en la que habrá puesto a flotar un corcho y escurrirlos luego bien antes de pasar a freírlos o a prepararlos como prefiera.


  • Para que su rebozado quede más ligero y hueco añada una cucharadita de levadura.


  • ¿Cómo prefiere usted los calamares?, ¿en su tinta o rebozados?. PARTICIPE EN NUESTRO FORO DE COCINA






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