|
Cuando el calor aprieta nada como degustar un menú a base de recetas refrescantes, que nos ayuden a combatir las altas temperaturas: una sopa o crema fresquita, un gazpacho, alguna ensalada.... y, cómo no, un buen postre bien frío a modo de perfecto colofón. En este sentido, las posibilidades son muy diversas, desde el clásico helado (bien solo, o bien como acompañante de otro postre), hasta todo tipo de pasteles y tartas heladas, un batido o zumo de frutas recién sacado del frigorífico, unas deliciosas trufas que prácticamente conservan la escarcha del congelador... Estos son sólo algunos ejemplos de postres ‘para quedarse helado’.
|