|
‘Kill-devil’ o ‘mata-diablo’. Éste es el peculiar nombre con el que se conocía al ron a mediados del siglo XVII. Una bebida procedente que las Antillas que, hoy por hoy, no sólo es el ingrediente ‘estrella’ de decenas de cócteles (entre otros muchos, los clásicos mojitos y daiquiris) sino también de los postres más sabrosos. Y es que esta bebida espirituosa obtenida a partir de la destilación de la caña de azúcar (o de una mezcla fermentada de melazas y zumo de caña de azúcar) es muy utilizada en cocina. Así, tanto en su versión blanca -más ligera- como ‘morena’ o ‘tostada’, el ron puede convertirse en el perfecto aliado para dar un toque muy especial a multitud de recetas, sobre todo a aquellas más dulces. Estos son sólo algunos ejemplos:
|