Cocina

El almíbar: trucos, consejos y recetas

¿En qué se diferencia del sirope?, ¿qué hacer para evitar que se cristalice?, ¿cuáles con las proporciones recomendadas de agua y azúcar para su elaboración?...

El almíbar sirve como método de conservación ideal para muchas frutas.


Mezcla de azúcar disuelto en agua, que se puede preparar caliente o fría. Ésta es, breve y resumida, la definición de almíbar. Sin embargo, aunque su elaboración es sencilla, es conveniente tener en cuenta una serie recomendaciones si queremos obtener los mejores resultados:

  • Una de las claves principales consiste en cocer los almíbares a fuego suave y remover continuadamente para así evitar la posible aparición de cristalizaciones por la incorrecta disolución del azúcar.


  • Aunque hay quien cree que son cosas distintas, lo cierto es que el sirope no es más que uno de los puntos que puede alcanzar el almíbar en su cocción.


  • Según la utilización que le vayamos a dar al almíbar, existen unas proporciones más o menos específicas (aunque, lógicamente, éstas dependerán del propio gusto personal): para la elaboración de sorbetes y granizados, la proporción será del 60-65% de agua y el 35% de azúcar. Si vamos a bañar un bizcocho, es mejor que éste esté templado y el almíbar siga caliente. Para preparar frutas en almíbar (como los melocotones) lo haremos al 50% entre agua y azúcar. Para tocinillos de cielo, tan sólo echaremos un 35% de agua sobre 65% de azúcar.


  • Los almíbares flojos (es decir, con menor cantidad de azúcar) deben conservarse en frío, ya que corremos el riesgo de que fermenten, algo que no ocurre con los de mayor densidad, que podremos conservar tranquilamente en la despensa.


  • La adición de algún elemento ácido (limón o vinagre) evitará que el almíbar se cristalice al enfriar.


  • Podemos elaborar un almíbar sustituyendo el azúcar por miel o por glucosa. También se puede preparar un almíbar de fruta (mezcla de azúcar y zumo de frutas disueltos en agua).


  • Además, el almíbar se puede tomar también como bebida refrescante, añadiéndole agua o leche o algún licor como, por ejemplo, ron.



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