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El Día del Padre se convierte en una estupenda excusa (cualquiera es buena, por qué no reconocerlo...) para reunirse con la familia y disfrutar de una rica comida o cena en buena compañía, bien sea en un restaurante, bien en el propio hogar. Si se decanta por esta segunda opción y le apetece sorprender a papá con un sabroso plato acorde a su personalidad y carácter (habrá que tener en cuenta si se trata de un padre moderno, de gustos tradicionales, amante incondicional de los dulces, seguidor de una alimentación vegetariana...) éstas son sólo algunas sugerencias:
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