|
Nació como un método para conservar la fruta; cocer su pulpa con agua y azúcar haciendo así una dulce compota se presentaba como una excelente manera para aprovecharla dada su pronta caducidad. Pero más allá de su factor ‘práctico’, lo cierto es que las mermeladas enseguida se convirtieron en un producto muy apreciado y usado en cocina, especialmente en repostería. Existen mermeladas de prácticamente todos los tipos de frutas: ciruela, manzana, fresa, plátano, arándano, mora, cereza, naranja, melocotón, albaricoque... y todas ellas (ya sean caseras o preparadas de manera industrial) resultan ideales como ingrediente de apetecibles postres. A continuación le proponemos algunas sugerencias:
|