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Tal vez los más conocidos son los deliciosos pinchos morunos, elaborados a base de carne macerada con especias. Sin embargo, cuando de ‘pinchar’ alimentos en una brocheta se trata, lo cierto es que las posibilidades pueden llegar a ser prácticamente infinitas. Y es que casi todo tiene cabida en este tipo de recetas: carnes, pescados, verduras, frutas, quesos... todo ello combinado al gusto del consumidor. El único límite: la propia imaginación y un poco de ‘gracia’ a la hora de intercalar los distintos ingredientes.
Además, la variedad no sólo está en los productos utilizados en sí, si no también en la forma de ser cocinados. Así, encontramos brochetas crudas (un buen ejemplo son las de fruta, que combinan a la perfección con salsa de chocolate, y que se convierten en un postre perfecto para los más pequeños); a la brasa; al horno; fritas; a la plancha; hervidas o al vapor... ¿Cómo las prefiere usted? Si todavía no lo tiene claro, he aquí diez ideas que tal vez le ayuden a decidirse:
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