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De verdura, de fruta, de queso, de chocolate... prácticamente existen tantos tipos de suflés como alimentos encontramos en los mercados. Todos ellos, eso sí, con un factor común: la inclusión de claras de huevo entre los ingredientes principales. Éstas deberán ser batidas a punto de nieve de manera muy firme si queremos conseguir esa textura tan esponjosa y ese aspecto ‘abombado’ tan característico que presentan este tipo de preparaciones. Y es que ya lo dice su propio nombre: suflé, del francés soufflé, un vocablo cuya traducción vendría a significar ‘hinchado’ o ‘inflado’. A continuación le sugerimos seis propuestas, tanto dulces como saladas, para que sorprenda a los suyos con un plato tan sabroso como ligero.
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